Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
El Nuevo Muñeco De La Vecina

El Nuevo Muñeco De La Vecina

Mi mamá tiene una tienda de artículos para adultos. Ese día estaba tan cansado que me quedé a descansar ahí, pero sin querer quedé atrapado en una cama erótica. Cuando la señora Rebeca de al lado entró a la tienda, me confundió con la novedad del catálogo y me bajó los shorts...
1.0K viewsCompletedAdded to Library 31 Times as el descendiente de la luna
Read
+Library
Luna de Miel: el Precio del Esposo

Luna de Miel: el Precio del Esposo

Mi esposo, Alejandro Montoya, el presidente del grupo, creyó que los tres meses de frialdad calculada que, por iniciativa propia, me impuso finalmente habían dado resultado, cuando se enteró de que yo había cedido voluntariamente un proyecto millonario a su asistente favorita. Convencido de que ya me había “domado”, propuso llevarme a Nordella para nuestra luna de miel. Pero cuando Sofía Vega, la asistente a la que más consentía, se enteró, los celos la desbordaron y armó un escándalo, amenazando con renunciar a la empresa. Mi esposo, que siempre la había consentido, entró en pánico. Después de pasar tres días y tres noches atendiendo sus caprichos, usó un viaje de negocios como excusa para cancelar nuevamente nuestra luna de miel y entregarle el otro boleto a Sofía. Mas tarde, me explicó todo con total indiferencia. —El amor y los sentimientos son cosas sin importancia, lo importante es el trabajo. Como jefe, debo poner a la empresa en primer lugar. Tú eres mi esposa, deberías apoyarme, ¿no? Miré el celular, en el último estado de Sofía, aparecía una foto de ambos, con las cabezas juntas y las manos formando un corazón, como una pareja enamorada. No dije nada, solo asentí. Alejandro creyó que me había vuelto comprensiva y madura. Quedó muy satisfecho e incluso prometió que, al regresar al país, me compensaría con una luna de miel aún más romántica. Lo que no sabía era que yo ya había presentado mi renuncia. Y que él mismo había firmado, hacía tiempo, el acuerdo de divorcio. Entre él y yo, ya no existía ningún futuro.
6.4K viewsCompletedAdded to Library 197 Times as el descendiente de la luna
Read
+Library
Renací el Día de la Horda Zombi

Renací el Día de la Horda Zombi

Cuando los guardias vieron con sus propios ojos cómo los zombis tenían acorralado contra la pared al último niño del refugio, cómo le arrancaban los intestinos mientras seguía vivo y se los devoraban, todos se vinieron abajo por completo. —¡Óscar! ¿No dijiste que Clara había enloquecido por culpa de los zombis y que solo decía tonterías? ¿No fuiste tú quien nos dijo que nos quedáramos tranquilos protegiendo a Begoña mientras veía el amanecer contigo en la cima de la montaña? ¿Y ahora regresamos para encontrar a mi bebé, que ni siquiera tenía un mes, despedazado, sin que le quedara siquiera el cuerpo entero? El rostro de Óscar se puso pálido como el papel. Al ver aquella escena, sentí que el corazón se me desgarraba. En mi vida anterior, cuando los zombis atacaron el refugio, Óscar Molina, capitán del equipo de guardia, se llevó a todos sus hombres para acompañar a Begoña Campuzano, su amor de la infancia, a ver el amanecer por su cumpleaños. Yo hice hasta lo imposible por traerlos de vuelta, y solo así logramos salvar la vida de todos los demás. Pero Begoña, molesta porque no había podido ver el amanecer, salió sola de la zona segura y acabó siendo arrastrada por los zombis, que la devoraron hasta no dejar casi nada. Después de que Óscar llevó a sus hombres a exterminar a todos los zombis, abrazó el único hueso que quedaba de la pierna de Begoña y no dijo una sola palabra. Hasta el día en que di a luz. Ese día, me amputó las manos y los pies cuando yo aún estaba viva, y me arrojó a una horda de zombis errantes. Me obligaba a ver cómo los zombis me arrancaban la carne de los huesos, y luego me sacaba de allí para curarme. Una y otra vez. Hasta que, antes de morir, me arrancaron el último trozo de carne. —¡Fuiste tú, maldita víbora, quien la mató a propósito! Ya que tanto querías competir con ella, haré que mueras de una forma mil veces peor que la suya. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que los zombis rodearon la base.
1.3K viewsCompletedAdded to Library 51 Times as el descendiente de la luna
Read
+Library
El Precio de Humillar a la Heredera

El Precio de Humillar a la Heredera

Casi morí desangrada en la camilla del hospital para darle a la familia Rossi su ansiado heredero. Pero, Carter, mi esposo y subjefe de la mafia, permitió que Sofía, su sombra y confidente, sostuviera una cámara mientras yo daba a luz. Grabó cada detalle solo porque estaba aburrida: la pérdida de control de mi cuerpo, mis gritos desgarradores y mi rostro retorcido por la agonía. Y lo peor vino después. Ella guardó capturas de mi sufrimiento, hizo memes y los filtró en el chat privado de su círculo íntimo, solo con el objetivo de burlarse de mi dolor. A los pies de la cama, creyendo que yo seguía inconsciente, Sofía se reía en mi cara. —¡Carter, esto es lo mejor que he visto en mi vida! Siempre sabes cómo complacerme. Pero Sloane se va a volver loca cuando despierte y vea todo lo que hice. La anestesia aún nublaba mis sentidos y los párpados me pesaban demasiado. No obstante, a través de la bruma del dolor, logré escuchar el tono cínico de mi esposo. —No se va a molestar —aseguró—. Ya sabes cómo es Sloane. Siempre hace todo lo que le pido. Le digo unas cuantas mentiras al oído y listo. Y ahora que nuestro heredero nació, la pobre jamás me dejará. Apreté los puños debajo de las sábanas. Recordé todos los sacrificios que hice por él durante los años que estuvimos juntos. Carter olvidó por completo había sido la mujer que lo convirtió en el hombre que gobernaba las calles. Ya que él disfrutaba jugar con mi vida, me prometí que le iba a demostrar cómo se jugaba de verdad. Los haría pagar por cada segundo de burla y humillación que me hicieron pasar.
1.1K viewsCompletedAdded to Library 31 Times as el descendiente de la luna
Read
+Library
El Precio De Traicionar A La Reina

El Precio De Traicionar A La Reina

Riven, mi compañero destinado, era el Alfa de una manada patética al borde del colapso. Durante cinco años fui su sombra, su estratega. Levanté su manada de la nada hasta que la Alianza nos reconoció, y estábamos listos para trasladarnos a las tierras fértiles. Riven prometió que celebraríamos nuestra ceremonia de unión en cuanto nos instaláramos en el nuevo territorio. Sin embargo, durante el banquete de celebración, la noche anterior a la mudanza, me arrojó a una celda. Anunció públicamente que Jenna, la loba que llevaba a su cachorro en el vientre, sería la Luna de la manada. No podía dar crédito. Le grité, pero él me hizo una mueca de desprecio y señaló un cristal que vibraba con magia oscura. —¡Jenna ya tiene pruebas de tu traición! Te acostaste con otros Alfas para conseguir su apoyo. ¡Me das asco! Le supliqué. Pero él me cortó la mejilla con el borde de plata de la carta de disolución de vínculo, apartándome formalmente de su lado. Pero él no sabía quién era yo en realidad. Soy la hija del Rey Alfa. Las estrategias, el poder, las alianzas... nada de eso era suyo. Todo era mío. Así que lo recuperé todo.
2.2K viewsCompletedAdded to Library 54 Times as el descendiente de la luna
Read
+Library
El Arrepentimiento del Jefe de la Mafia

El Arrepentimiento del Jefe de la Mafia

Soy la sombra que el jefe de la mafia, Ignacio García, eligió personalmente para su amante, Luna López. La que enfrentaba el peligro en su lugar. Al tercer año de matrimonio, fui secuestrada por sus enemigos por octava vez. Ignacio llegó con sus hombres a rescatarme, pero a los cinco minutos de negociación, sonó el teléfono de Luna. —Ignacio, perdí en un juego. Tengo que besar a un hombre aquí. —Pero quiero guardar mi primer beso para ti. ¿Podrías venir? En el instante en que Ignacio se marchó sin dudarlo, el cuchillo del secuestrador se hundió en mi vientre. La sangre brotó como un surtidor. Sus hombres, como en las siete veces anteriores, arreglaron el asunto con dinero y me llevaron al hospital. En la ambulancia, escuché a alguien preguntarse si viviría lo suficiente para ver el día en que Luna pudiera valerse por sí misma. Todos rieron a carcajadas. Solo yo lloraba. La misión de salvar al jefe de la mafia había fracasado. El sistema me eliminaría. “Ignacio, no viviré para ver ese día.”
8.0K viewsCompletedAdded to Library 319 Times as el descendiente de la luna
Read
+Library
El capitán, el mécanico, y la aventura de una noche

El capitán, el mécanico, y la aventura de una noche

—Te las dejaste en mi rover —dijo, poniéndome las bragas en la mano—: Pensé que debía devolvértelas. —¿Quieres que te dé las gracias? —espeté, metiéndome rápidamente la tela en el bolsillo antes de que alguien se percatara.*Theodora Walker nunca pretendió ser perfecta. Especialmente en lo que se refería a su vida amorosa. La ex pistolera militar se hizo un nombre como independiente galáctica. Desde la caza de monstruos hasta la búsqueda de chicas desaparecidas, trabajaba en su nave, Peacemaker, con sus mejores amigos y la mejor tripulación que pudiera desear.Como capitana, nunca esperó sentir algo por su mecánico, Mads, e intentó corregirlo teniendo una aventura de una noche con un desconocido.Sin embargo, se enfrentará a más complicaciones de las que puede manejar, y tendrá que encontrar la manera de navegar por su corazón y por la galaxia al mismo tiempo."El capitán, el mecánico y la aventura de una noche" es una obra de Claire Wilkins, autora de eGlobal Creative Publishing.
7.9K viewsCompletedAdded to Library 299 Times as el descendiente de la luna
Read
+Library
La Luna Sustituta

La Luna Sustituta

El día antes de asumir oficialmente como Alfa, Luke lo arruinó todo. Llevaba años obsesionado con una Omega débil... una chica que ya estaba destinada a Reno, el temido Alfa del Territorio del Norte. Pero Luke no soportó la idea de perderla. Así que irrumpió en la ceremonia de apareamiento y se la llevó por la fuerza. Esa misma noche, la marcó delante de toda la manada. Todos esperaban que mi familia terminara convertida en el hazmerreír del territorio. Yo también me preparé para la humillación, convencida de que acabaría siendo la pobre chica a la que todos mirarían con lástima. Pero estaba equivocada. A la mañana siguiente, encontré a Reno apoyado en la baranda de mi balcón. Era enorme. Espalda ancha, brazos hechos para destruir. Olía a poder, a peligro... a algo capaz de arrasar con cualquiera que se le cruzara. Y no tenía el aspecto de un hombre que acababa de perder a su compañera destinada. Parecía un hombre dispuesto a negociar. —Luke me robó a mi hembra —gruñó, clavando en mí esos ojos oscuros e intimidantes—. Así que te quiero a ti como reemplazo. Sé mi Luna. Después de todo... es un intercambio justo, ¿no? Ni siquiera lo pensé. Lo miré directo a los ojos y asentí. —Lo es —respondí—. Acepto.
2.0K viewsCompletedAdded to Library 41 Times as el descendiente de la luna
Read
+Library
La Luna Desaparecida

La Luna Desaparecida

En el aniversario de nuestra unión como compañeros, mis piernas rodeaban a mi Alfa, Adrian, mientras compartíamos un beso profundo. Mis dedos rozaron el bolsillo oculto de mi vestido de seda, mi mano se apretó alrededor de la prueba de embarazo que había escondido allí. Sentí el leve aleteo de una nueva vida dentro de mí, estaba planeando darle esta sorpresa como el final perfecto para nuestra velada. Justo entonces, el Beta de Adrian, Ethan, habló en voz baja y burlona, usando la Lengua Antigua. —Alfa, esa cuñada tuya... la loba recién madurada, Zoe. ¿Qué tal estaba? La risita baja y sugerente de Adrian llegó a mis oídos, silenciosa pero penetrantemente clara. Respondió en la misma lengua antigua. —¿Has probado los frescos chiles maduros? Son picantes, con un buen toque de sabor. Su palma aún acariciaba mi cintura, pero su mirada se había desviado a otro lado. —Solo guarda silencio. Si mi Luna se entera, se acabó. Los otros Betas soltaron risitas cómplices, alzando sus copas en una promesa silenciosa de guardar el secreto. Pero un escalofrío me recorrió el cuerpo, y mi loba interior se aquietó, como si hubiera muerto. Él no sabía que yo había estudiado la Lengua Antigua para mi investigación sobre el trauma de los hombres lobo. Entendía cada palabra. Contuve las lágrimas, obligándome a mostrarme impasible, manteniendo la compostura que se esperaba de una Luna. En lugar de enfrentarlo, envié un mensaje protegido mágicamente a la Anciana Slone de la Asociación de Sanadores de Hombres Lobo, aceptando la invitación que me había extendido. En tres días, me uniría a un programa de rehabilitación de hombres lobo de alta seguridad como su nueva Terapeuta Principal y desaparecería para siempre del mundo de Adrian.
3.4K viewsCompletedAdded to Library 129 Times as el descendiente de la luna
Read
+Library
El día de la boda, expuse su diario de infidelidades

El día de la boda, expuse su diario de infidelidades

Después de que me despidieran, mientras buscaba trabajo, me encontré con una publicación: —¿Qué trabajo da dinero más rápido? La respuesta con más me gusta decía: —Obvio, conseguir un sugar daddy es lo más rápido. El mío tiene poco más de treinta y ya es presidente de un grupo empresarial. Me mantiene con varios miles de dólares al mes, es guapo, atento… y en la cama ni se diga, puede pasar toda la noche conmigo sin cansarse. Alguien preguntó cómo lo había conocido. —En mayo del año pasado discutió con su novia. Estaba solo en un bar, borracho. Al verlo, fui a consolarlo y, al final terminamos juntos. Me dijo que su novia era una aburrida y anticuada, que parecía una vieja en la cama. Y que ya había perdido el interés en ella. Los hombres son así, siempre buscan algo nuevo afuera. Cuando leí eso, mis dedos se quedaron congelados. Pues en mayo del año pasado, yo también había discutido con mi novio, Bryan. Esa noche no volvió a casa. Y cuando regresó al día siguiente, traía un fuerte olor a alcohol. Seguí mirando, y vi que la chica también había subido una foto. —Miren, le dije que no tuve cuidado cocinando y que sin querer me corté el dedo, le dije que me dolía y él prometió que venía a cuidarme esta noche. En la imagen, llevaba un anillo de diamantes en el dedo anular, cubierto parcialmente por una curita. Ese anillo era exactamente igual al anillo de compromiso que Bryan me había dado. Casi al mismo tiempo, sonó mi teléfono. Del otro lado de la llamada se escuchó la voz de Bryan. —Bella, surgió algo urgente en la empresa. No me esperes en la noche, no regresaré.
1.3K viewsCompletedAdded to Library 37 Times as el descendiente de la luna
Read
+Library
PREV
123456
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status