EL ALFA QUE NO PODIA AMAR, TENGO A TU CACHORRO.
— Ya deja de parlotear, eres tan molesto, fuiste lo poco hombre para golpear a una mujer, maltratarla, dañarla emocionalmente, engañarla, y ahora ruegas porque te dejemos ir, ¿Eh?
— Ese asunto es entre mi esposa y yo, ¿Por qué te metes en lo que no te importa? ¡Oh... ! ¿Acaso te enamoraste de ella?
— Acertaste, me he enamorado de esa bella mujer, la que tuviste y no valoraste, ahora me la llevaré y la haré muy feliz.
— Es bella, si, ¿Pero que tiene además de eso? Es sosa, no tiene grandes curvas, la sensualidad que debe de tener una mujer.