LA SEÑORA MORGAN
—Su olor, me vuelve loco, cada una de esas cosas cotidianas, cada uno de sus gestos, su voz, su cuerpo, solo sueño con besar sus labios de nuevo, me siento obsesionado como un adicto en plena abstinencia, desesperado por volver a sentirla.
Sueño con ella, con su cuerpo precioso con cada una de sus curvas, con su sabor toda ella después de tenerla se ha vuelto mi fantasía, muchas mujeres se me han ofrecido con este nuevo rostro, y además se me acercan por todo el dinero que Coleman tenia, pero ninguna llega a mi corazón, y no pienso serle infiel de nuevo a mi esposa, ni siquiera en pensamientos.
Nos besamos con pasión, me la como entera, durante toda la noche, despierto con una sonrisa buscá