El Arrepentimiento del Jefe de la Mafia
Soy la sombra que el jefe de la mafia, Ignacio García, eligió personalmente para su amante, Luna López. La que enfrentaba el peligro en su lugar.
Al tercer año de matrimonio, fui secuestrada por sus enemigos por octava vez.
Ignacio llegó con sus hombres a rescatarme, pero a los cinco minutos de negociación, sonó el teléfono de Luna.
—Ignacio, perdí en un juego. Tengo que besar a un hombre aquí.
—Pero quiero guardar mi primer beso para ti. ¿Podrías venir?
En el instante en que Ignacio se marchó sin dudarlo, el cuchillo del secuestrador se hundió en mi vientre. La sangre brotó como un surtidor.
Sus hombres, como en las siete veces anteriores, arreglaron el asunto con dinero y me llevaron al hospital.
En la ambulancia, escuché a alguien preguntarse si viviría lo suficiente para ver el día en que Luna pudiera valerse por sí misma.
Todos rieron a carcajadas. Solo yo lloraba.
La misión de salvar al jefe de la mafia había fracasado. El sistema me eliminaría.
“Ignacio, no viviré para ver ese día.”