El amor, no es un dólar
Nerviosos, sentían sus manos sudorosas temblar, aquello era no solo una tragedia, era una terrible catástrofe sin precedentes; los tres herederos de las casas Chadburn, Black y O´Brien, estaban atrapados dentro.
Jericho había logrado entrar en la vieja mansión, pero no lograba encontrar a su hijo por ningún lado, el incendio había derribado ya varias paredes, y aquel lugar se derrumbaría de un momento a otro. Cubriendo su nariz y no dispuesto a salir hasta encontrarlo, camino sin rumbo dentro de aquel lugar rogándole a Eleonor Black que salvara a su hijo y nuera, incluso, le rogaba que los niños Chadburn y O´Brien estuviesen tambien a salvo. Su corazón lo sentía destrozado, esta tragedia no