Cenizas de lo que fuimos
El influencer —el mismo que ella había traído para montar el show— tragó saliva, se aclaró la garganta y, sin saber cómo salir del lío, soltó:
—Ay, bombazo informativo, ¿no? No sé si lo escucharon bien, pero parece que Selena...
Y balbuceando cualquier cosa, desapareció del lugar.
Bruno alzó la cabeza. Su mirada recorrió la sala, firme, helada.
—Oficial, ya no hace falta seguir buscando a Milena. Milena ya está muerta.
Luego esbozó una sonrisa amarga y acarició la bandera conmemorativa como si, al tocarla, pudiera sentir aún el calor de su alma.