La Venganza de la Exesposa
No había lugar para el perdón, ni siquiera en su propio corazón.
Katherine finalmente regresó a la realidad, sus sentidos despiertos tras la confusión y el caos. Observó a Sofía, ahora esposada, sin el menor rastro de la mujer dominante y segura que alguna vez conoció. Algo dentro de Katherine se encendió, una mezcla de furia contenida y determinación inquebrantable. Caminó lentamente hacia ella, sus pasos resonando como ecos de su dolor, su mirada cargada de un rencor que la había acompañado durante mucho tiempo.
Cuando llegó frente a Sofía, Katherine no vaciló. Sus ojos, duros y llenos de promesas de venganza, se posaron sobre la mujer que le había arrebatado tanto.