Amor de lobos
Él pensaba que siendo un lobo violento, explosivo, un verdadero alfa, que dominaba a su antojo a la jauría y sobre todo a las hembras, haría que yo otra vez cayera rendida entre sus brazos, sin embargo mi corazón le pertenecía a Waldo, estaba encantada con él y de eso Elías parecía no darse cuenta, por eso es que me insistía en reanudar lo nuestro que terminó, justamente porque él no podía controlar sus impulsos cánidos con lo que nuevamente pretendía enamorarme.
Entonces pensé que lo mejor era presentar a la veterinaria Heather Evans con Garret. Como les digo, ella me había dicho que su máxima fantasía, e ilusión, era enamorarse de un licántropo. Qué mejor, entonces, que el mismísimo alfa d