Seis Años y Aún Me Debes un Amor
Tu padre era hombre y quizá pensaba que asegurarte el futuro con un matrimonio era la mejor forma de cuidarte, pero yo soy mujer y te lo digo por experiencia: el matrimonio no es ninguna salvación, y mucho menos cuando no hay amor de por medio.
El matrimonio entre Emilia y Valentino no fue por amor, sino un arreglo por conveniencia que sus padres habían pactado.
Tras la boda, Valentino resultó ser un esposo cumplidor en el sentido más estricto: se desvivía en el trabajo y nunca le hizo falta el dinero a Emilia.
Le dio una vida llena de lujos, pero siempre fue un hombre ausente.