Boda bajo un contrato
—Nuestro contrato nos permite hacer cosas como estas, recuerdas, mientras estemos juntos no debemos estar con nadie más que no seamos nosotros mismo, si salimos tiene que ser juntos, no podemos estar haciéndole ojitos a otras personas, en mi casa a chicas, y en tu caso hacerle ojos a otro chicos —dice Jeff con voz nerviosa.
—Tu y tus negocios, pero en tu mirada no creo que actúes un papel tan perfecto, yo creo que me enamore de ti, y al final y al cabo creo que ya no me importa el contrato, tú eres mi esposo, el correcto, si el destino nos unió, no creas que no observo o no se leer miradas de ternura reales, te lo digo porque nunca me miraron como me miras, tu, y menos me encienden como tú,