Mi esposo paralítico contractual
Everard, tambien se sentía arrepentido de cambiar a sus hijas, ahora, tenia que encontrar la manera de remediarlo.
Sin decir nada, aquel hombre la miro y le sonrió de manera encantadora, y entonces, la ceremonia dio comienzo, y termino mucho más rápido de lo que Emma Brown espero. Oficialmente, estaba casada con ese hombre a quien recién acababa de conocer y con el que, a pesar de no haber hablado jamás, acaba de decir juramentos matrimoniales. Su corazón latía de prisa con mil emociones encontradas, había cumplido con su parte del contrato, ahora su madre tendría asegurado su tratamiento y el precio a pagar había sido demasiado alto.