Secretos de una niñera
Sus dedos rozaron un papel blanco, nuevo, escrito a máquina con un tipo de letra sobria, no tenía colores ni dibujos infantiles, solo texto.
“Se busca niñera residente, para niña de 4 años, único requisito indispensable, ser capaz de lograr que la niña coma, se ofrece alojamiento y manutención, buena paga, interesadas, presentarse en…”
El resto era una dirección en las afueras de la ciudad, un barrio que ella no conocía, pero que por el código postal sonaba caro, Ava se quedó inmóvil unos segundos, “Único requisito: ser capaz de lograr que la niña coma.” No pedían títulos, ni pedían años de experiencia certificada, no pedían cartas de recomendación, solo pedía