Una cita por contrato
-Samantha, nunca creí que llegaría a amarte como te amo, eres mi luz, eres mi amor, y te prometo que te protegeré con mi vida, nunca dejes de amarme, porque yo no dejaré de hacerlo.
-Gabriel, el día que te conocí, me pareciste el hombre más arrogante del mundo- se rió- no sabía que eso es lo que más amaría de ti, eres cariñoso, eres protector, y te convertiste en lo más importante en mi vida, eres todo para mí, y prometo protegerte con mi vida.
-Si no existe ningún impedimento para que ellos se casen - el juez hizo una pausa- los declaro unidos en matrimonio, ya puede besar a la novia.