Una última vez
La música corre, pronto reconozco otra canción, sere nere, comienzo a llorar con fuerza, sabía que los medios hablaban de lo ocurrido, habían leído mi comunicado e incluso, que en Ragusa le harían un homenaje, porque no sólo era un gran empresario, también un gran ser humano que hacía eventos benéficos y donaba grandes cantidades a diferentes fundaciones a lo largo del mundo.
Me limpio las lágrimas como puedo, salgo del baño y me seco lo más rápido que puedo, enredo una toalla en mi cabello poniéndome una pijama de camisa y pantalón, reproduzco una y otra vez esa canción, tomo la urna de sus cenizas, voy a la cama y me siento abrazándola mientras lloro, mi vida se había resumido en esto, lev