Flor de Espinas
Irene incluso la llamaba para decirle que saliera a despejarse la mente.
Ariadna se encontraba en una de las muchas regiones de Yalupa, la Costa Amalfitana, al sur de la península de Sorrento, la cual era conocida como un paraíso en la Tierra. Caminar por sus acantilados, entre autos y turistas, era como entrar dentro de una pintura hermosa, llena de paz y armonía.