Serendipia: Un Amor Inesperado
—No—rechaza
—Te estoy dando la oportunidad que reclames lo que te pertenece y lo estás rechazando, me haces sentir como si no me desearas
—Joder, claro que te deseo, eres mi esposa y mía, pero no haré lo que pides solo por un puto comentario que dije
—No es por eso
—¿Segura?—entrecierra sus ojos hacia mi
Asiento rápidamente sin darle una respuesta, si hablaba mi miedo se haría notar.
—Entonces, si accedo a reclamarte como corresponde no te vas arrepentir a último momento, ¿Verdad?
Niego mientras mordía mi labio y Hades tomaba mi barbilla.
—Quiero que me lo digas no que muevas la cabeza