La esposa traicionada por el CEO
Lugh rodó los ojos
—A donde yo quiera, no tengo que darte explicaciones, y no te vuelvas a colar a mi alcoba, menos vestida así, no me importas en lo absoluto, ¿no es suficiente todos mis rechazos, Vanessa?
La mujer le miró con ojos llorosos.
—¿Por qué me haces esto, Lugh? Te he amado, te di una hija, hago todo por estar en tu vida, ¿qué haces tú? ¡Rechazarme! Ni siquiera me volviste tu esposa.
—Ni lo serás, pensé que a estas alturas ya te habías resignado, pero entiéndelo, no eres nada para mí, solo la madre de mi hija, no vuelvas a entrar a mi alcoba, menos vestida así.