Una esposa por contrato
—En efecto, no tengo problema con las mujeres, todas estarían dispuestas a hacer lo que yo les pida, y en el momento que yo quiera, pero por lo general son mujeres frívolas, dispuestas a todo por dinero, y mi abuelo jamás aceptaría a alguien así para que sea mi esposa, por lo que la chica que se case conmigo debe ser muy convincente y representar de maravilla el papel de esposa —me dijo con una sonrisa que me hizo sentir incómoda.
El solo hecho de escucharlo me causó tal indignación, no podía creer que sin conocerme, me estuviese juzgando como una mujer fría y calculadora, ambiciosa y dispuesta a todo por dinero, se me encendieron las mejillas del coraje que sentía, me puse de pie y me paré