La Chica CEO
Pero nada de eso ocurrió, yo cerré los ojos y subí, una vez más con el corazón roto, pero a la misma vez, vendado porque le habia visto y hablado una vez más…
Cuando llegue a la mansión, abrace fuertemente a mi pequeña hermana, la extrañaría un montón
-Te portaras bien y le harás caso a tu papá – dije tocándole la nariz
-Sí, pero regresare en dos meses, para pasar la navidad con ustedes – respondió y me sonrió – te lo recuerdo para que no olvides mi regalo
-Obviamente no olvidare tu regalo, te amo, te amo, te amo – la abrace fuertemente, se despidió de mis bebés, de Nicolás y Clara. Tomó su pequeña maletita y se marchó