Sangre Azul
Tomo mi billetera, salgo de la oficina y evito ir a la cocina, sé que todos están tomando café, no me siento bien hablando con nadie en este momento, solo quiero relajarme.
Salgo de casa y Albert ya está en el coche esperándome, entro y sin que yo tenga que decir nada se pone en marcha. Han pasado como seis meses desde que estuve en la ciudad, la última vez que fui fue solo para cerrar unos tratos en el concesionario y resolver un problema legal que tenía un cliente, pero fuera de eso, el vicepresidente de mi empresa no un gran trabajo y muy rentable, con esto es fácil mantener los suministros siempre llenos, claro, con solo mi negocio no sería posible mantener todos los packs, por lo tanto,