La bestia de la bella
Soy tu esposo Angeles
—Nominal, somos esposos nominales, por eso debo de mantener la distancia y el respeto, no vaya a ser que su omega se ponga celosa y quiera hacerme algo
—¡Tú eres mi omega!
—No lo soy, debo comentarle que estoy estudiando una nueva carrera, as que voy a vivir en la universidad
—¿Qué? Tú no puedes hacer eso, eres una mujer casada, no te lo permito