Una esposa por contrato
lo que les dije – señaló. – Bueno, tal vez se trató de un malentendido, pero ya ves, si alguien actuó con maldad, no logró salirse con la suya, al final de cuentas pude ganar la campaña – contesté. – y eso tenemos que celebrarlo princesa, ¿adonde quieres ir? – Preguntó. Me acerqué a él, le di un beso en los labios y le dije . – A casa contigo, a terminar lo que dejamos empezado en tu oficina – propuse causando que Alex se sobresaltara. –es la mejor decisión que pudiste haber tomado pequeña, así que salgamos de aquí cuanto antes, yo quiero estar en la casa contigo, me muero por hacerte mía – me dijo mientras me apretaba contra su cuerpo y deslizaba sus manos sobre mí. Ese día había estado ca