La señora no perdona al infiel
Cuando estaban en Gran Bahía, Emanuel la había cortejado con bastante entusiasmo, pero Julieta lo rechazó con firmeza.
Emanuel no guardaba resentimiento; solo se había sentido un poco frustrado.
—Bianca, eres la primera mujer que me ha rechazado. Pero de verdad te admiro. ¿Podemos seguir siendo amigos?
Julieta apreciaba bastante a Emanuel.
No por su vida privada, sino por su capacidad personal.
Además, él la había ayudado en una ocasión, así que entre ellos existía una amistad suficiente.