ÁMAME, MI ESPOSA CONTRATADA
—— Le dije sin dejar de llorar
Ambos nos subimos al auto de Liam, arrancando el motor y saliendo de ese lugar, dirigiéndonos hacia mi casa. Nada más llegar me bajé del vehículo, entré a la casa pasando a Amelia por las escaleras que subían al dormitorio, ella me saludó, aunque mis lágrimas no me dejaban ver muy bien hacia donde me dirigía. Entré al dormitorio, abrí el vestidor, saqué la maleta de adentro, tomé algo de mi ropa y cosas personales, cerré la maleta y me acerqué al dormitorio de mi hija, haciéndola llorar con más dolor, saliendo de allí hacia afuera. donde Liam me esperaba en su auto