El Divorcio que nos separó
—Me doy cuenta de la verdadera barbaridad que estaba haciendo de manera automatizada, así que como ya estoy metido en esto solo sigo escuchando su voz a través de mi teléfono.
—Sí llamas por el divorcio, debo de decir que nada más tienes que seguirme el juego por un mes, además para tu fortuna queda menos de un mes en sí, de este modo después de haber acabado, no sabrás nada de mí y desapareceré de tu vida como tanto lo has deseado, por cierto antes de colgar, me gusta verte con la luz de la luna reflejada en tu rostro, ten una buena noche. — Sin más me cuelga.
Yo me tengo que dar vuelta para ver si me estaba viendo y efectivamente veo como la cortina se rueda ocultando su figura, lo que cau