90 Días Para Enamorarnos a Divorciarnos
— Bueno recordé que aún estas casada con Bastian, por lo que creo que deberíamos arreglar esto pronto y enviarle los papeles de divorcio, ¿Qué piensas?
— Creo que está bien. — Suspiró Arianna al sentarse, sintiendo como si una enorme piedra le oprimiera el pecho, tener que divorciarse de él aún amándolo dolía, pero era lo mejor, más cuando ella pensaba irse y creía que lo mejor era dejar estos asuntos resueltos.
Leonardo también se sentó, pero un poco lejos de ellos y se dedicó a mirar su teléfono.