Su Mayor Pecado
La noche antes de mi boda, mi prometido, Dante, cambió el grabado del interior de nuestros anillos de «Amor Aeternus» a «Mea culpa, mea maxima culpa».
Mi pecado, mi mayor pecado.
Tenía en mente a mi hermana adoptiva desaparecida, no a su esposa.
Así que me quité el velo.
—La boda se cancela —declaré.
***
—Isabella Rossi, ¿aceptas a Dante Moretti como tu legítimo esposo, para amarlo y respetarlo, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte los separe?