La Dama de la MUERTE
— Un gusto, cuida bien a esta hermosa dama, desde que se corrió el rumor que esta soltera hay mucho cazador que la tiene en la mira.
— Soy un lobo con un poder que ni mil cazadores podrían vencer, descuide.
En mi mente loca pasa la imagen de un lobo blanco de ojos celestes, enorme y salvaje... las conversaciones de al rededor empezaron a tornarse más bajas, como murmullos, fue extraño, al seguir la dirección de las miradas, fue una amarga sorpresa ver a Jair entrar al lugar teniendo colgando de su brazo a nada más y nada menos que Cristina.