Dolor, Venganza y Amor
—Bella, cálmate, estás embarazada —Ester, bajo su mirada a su vientre, de lo flaca que estaba, se le notaba un pequeño bulto, esto le causó una gran impresión y se desmayó.
En Italia, David le sangraban las manos, sosteniendo la lanza, le dio un cabezazo al asesino, eso lo desestabilizó, pero no lo detuvo, volviendo atacar, David ya se había levantado, sus manos cortadas las empuñó, devolviendo los golpes y patadas que el tipo le lanzaba, la habitación dejó de ser un lindo lugar, convirtiéndose en un desastre.