Bajo la Sombra del Alfa
La Diosa sí que se equivocó contigo.
—No— negué inmediatamente, acercándome lo mejor que pude a él, las cadenas tensando mis movimientos y haciéndome sentir más dolor. —Eso no es verdad…
—Yo, futuro Alfa Damien Carter, te rechazo a ti, Alana River, como mi compañera y Luna. Ahora acepta mi rechazo, ¡HAZLO DE UNA VEZ!
Rugió con furia, sus ojos ardiendo de rabia, su lobo presente, sus puños apretados a tal punto que tenía los nudillos blancos.