Vuélveme a amar
Comida, música, y por supuesto… esto —dijo, señalando la botella de champán que Coraline agitaba en el aire.
Astoria los miró, sorprendida. No era exactamente lo que esperaba tras recibir la noticia, pero la energía contagiosa de sus amigos llenó rápidamente la sala. Sin esperar a que Marcus o Astoria dijeran algo, ambos se instalaron en la cocina, sacando cajas con comida para llevar: pizzas, sushi, ensaladas… ¡y no podían faltar sus panes de queso!
—¿Qué… qué están haciendo? —cuestionó Astoria, aunque su pregunta fue rápidamente borrada por una sonrisa que no pudo contener.