ログインスェミス国王の腹違いの弟イアン・ジョー・グゥインは、自身を「世界一幸福な男」だと自負していた。 初恋の女性と結婚できたからだ。 結婚四年目を迎える前日。 妻は「伝えたいことがあるの」と優しく笑っていた。 忘れられない結婚記念日になる――そう思っていた。 だが翌朝、妻は置き手紙を一つ残して姿を消す。 『貴方との結婚生活は最悪でした』 嫌われていたのか。それとも、妻の身に何か起きたのか。 初恋を拗らせた愛が重すぎる公爵と、『月の女神』と謳われる幸薄い年下妻が、もう一度夫婦として愛を育んでいく異世界ラブストーリー。
もっと見る—Tienes que venir, Seren. Por favor. No es todos los días.
Eira ya estaba vestida, el cabello trenzado con una cinta blanca, girando en el centro del cuarto como si el suelo fuera a atraparla en cualquier momento. Seren levantó la vista del escritorio, la tinta todavía fresca en los dedos, y no respondió de inmediato.
—Me quedan tres páginas por copiar antes del atardecer.
—La Selección solo ocurre una vez cada diez años. Las páginas van a seguir ahí mañana. —Eira la tomó de la muñeca y tiró de ella, y la tinta se corrió sobre los nudillos de Seren en una mancha gris. —Va a estar todo el mundo. Todo el valle. Por favor.
Seren se quedó mirando la mancha en su mano, las palabras todavía secándose en la página debajo. Llevaba toda la mañana copiando el mismo pasaje, el del Lobo, el que siempre le apretaba algo en el pecho y lo dejaba en silencio. Nunca le había gustado ese pasaje. Lo había copiado cien veces y jamás le había sonado a verdad, del modo en que se supone que suena la escritura sagrada. Sólido. Firme. Algo donde uno pudiera pararse.
—Está bien —dijo, y toda la cara de Eira se abrió como una ventana de par en par.
La plaza de Thornhallow ya estaba llena cuando llegaron, cuerpos apretados hombro con hombro bajo un cielo del color de una campana recién tocada, pálido y todavía vibrando de luz. Alguien había colgado cintas entre los tejados. Alguien más vendía pan con miel desde un carrito, y el olor se mezclaba con el murmullo de cien conversaciones, todas girando alrededor de la misma pregunta. Quién. Quién este año. La hija de quién, el hijo de quién, la hermana de quién sería llevada a la capital y volvería convertida en Guardiana, bendecida, elegida, apartada para siempre del resto.
—¿Tú crees que sea alguien que conocemos? —Eira se paraba de puntitas, estirando el cuello para ver por encima de la gente. —¿Tú crees que pueda ser Wren? Ha estado rezando en el altar todas las mañanas desde la primavera.
—No sé.
—Tú nunca crees que vaya a ser nadie. Nunca ni siquiera tienes esperanza.
—Tener esperanza no hace que pase, Eira. El Hierofante elige a quien elige. —Seren lo dijo sin ningún calor, como decía casi todo, pero Eira soltó un resoplido de frustración de todos modos y lo dejó ahí.
La multitud se movió. Un murmullo la recorrió como el viento entre el trigo, y entonces apareció el Hierofante, subiendo a la plataforma de piedra en el centro de la plaza, y todos se quedaron callados de golpe, del modo en que se calla algo que está conteniendo la respiración.
Aldric Vane no era como Seren lo había imaginado, la primera vez que lo vio, años atrás, y tampoco lo era ahora. No parecía severo. No se movía como un hombre que ocupaba el cargo más alto de todo Draventhia. Se veía, más bien, cansado. Y amable. Del tipo de cansancio que viene de haberle importado algo a alguien durante demasiado tiempo. Vestía de gris sencillo, sin ningún adorno, nada de oro, y cuando hablaba su voz llegaba a todos sin que él tuviera que alzarla.
—Hijos de los Seis —dijo—. Fieles de Draventhia. Hoy los dioses los observan, y uno de ustedes será hallado digno de portar su luz. Sólo les pido que permanezcan quietos, y que dejen que la elección llegue como tenga que llegar.
Bajó de la plataforma y empezó a caminar.
Seren ya había visto esto antes, dos veces, desde los bordes de otras multitudes en otros años, y siempre se veía igual. El Hierofante avanzaba despacio entre la gente, los ojos entrecerrados, una mano extendida frente a él, como alguien que busca a tientas en un cuarto oscuro. La gente contenía la respiración a su paso. Algunos estiraban la mano hacia él sin proponérselo. Subían a los niños sobre los hombros para que se les viera, para que estuvieran cerca, para que pudieran ser los elegidos.
Eira le apretó la manga. —Está cerca. Seren, está cerca.
—Está cerca de otras cien personas también.
—No tienes remedio.
Aldric pasó a unos pocos pasos de ellas, y Seren lo observó como observaba todo, con cuidado, sin que se le notara. Tenía los ojos cerrados ahora. Los labios se le movían, aunque no salía ningún sonido, y había algo en su cara que la inquietó, una especie de escucha, como si estuviera esforzándose por oír una voz demasiado lejana y demasiado baja.
Entonces abrió los ojos.
Y la miró directamente a ella.
El ruido de la multitud no se detuvo, no exactamente, pero pareció alejarse, lejano, apagado, como el sonido bajo el agua. La mirada de Aldric se quedó fija en la de ella y algo en su expresión cambió, se suavizó y se afiló al mismo tiempo, reverencia y algo parecido a la lástima, tan entrelazadas que no se podía distinguir dónde terminaba una y empezaba la otra.
—Tú —dijo, y apenas fue una palabra, más aliento que sonido, pero la gente a su alrededor lo escuchó y el murmullo creció hasta convertirse casi en un rugido.
Cruzó los últimos pasos que los separaban. Eira se había quedado rígida a su lado, las dos manos sobre la boca. Aldric se detuvo frente a Seren y la miró como si ella fuera una puerta que hubiera estado buscando toda la vida, sin saber si alegrarse de haberla encontrado.
—¿Cómo te llamas, niña?
—Seren. —Su voz salió más firme de lo que se sentía—. Seren Aelwick.
—Seren. —Lo dijo despacio, probando la forma de la palabra, y luego levantó la mano y le apoyó dos dedos, ligeros como una polilla al posarse, en el centro de la frente.
El mundo se volvió frío.
No el frío común de un viento de invierno, sino algo más profundo, algo que le atravesaba la piel y le llegaba hasta el tuétano, un hilo de hielo tendido a través del pecho y hacia una distancia inmensa e invisible. Y en el otro extremo de ese hilo, lo sintió. No un sonido. No un pensamiento. Una presencia. Antigua más allá de lo antiguo, furiosa, y tan, tan cansada.
Se tambaleó. La otra mano de Aldric la sostuvo del codo, y cuando parpadeó para aclarar la vista, tenía la cara muy cerca de la suya, y la amabilidad que había en ella tenía una grieta atravesándola por el medio.
—Sé fuerte, niña —murmuró Aldric, tan bajo que era sólo para ella, perdido bajo el sonido de la multitud que ya empezaba a aclamar, que ya empezaba a llorar, que ya se estiraba hacia ella con cien manos—. Él los mata a todos.
Eira lloraba de alegría detrás de ella, los brazos alrededor de su cuello, repitiendo su nombre una y otra vez como si fuera una oración propia. Alguien tocaba la campana del templo. Alguien pedía a gritos que trajeran vino a la plaza. Todo Thornhallow había vuelto su luz hacia ella, y Seren se quedó parada en medio de todo eso con la frente todavía fría donde la habían tocado esos dedos, y el hilo en el pecho tirando, tirando, tirando, hacia algo que no quería tenerla ahí en absoluto.
Sonrió para Eira. Se dejó abrazar, felicitar, llorar encima. Dejó que extraños le pusieran pan con miel en las manos mientras la llamaban bendecida.
Pero por debajo de todo eso, callada como una respiración contenida, ya estaba escuchando lo que había al otro lado del hilo. Y muy lejos, en un lugar que todavía no había visto, algo inmenso y encadenado y furioso se quedó completamente quieto, como si también hubiera sentido que ella acababa de llegar.
アンはオリヴィアがキツくないよう膝を付いて彼女と目線を合わせてあげる。「幼児化した私との離婚をイアンが承諾すると思う?」「それは……」アンは押し黙った。思う事があるのだろう。「まずは大人の姿に戻ってからイアンと話をした方が絶対に良いわ。子供の私がイアンと話したって言い包められるだけよ。そう思わない?」「そうですね……確実に離婚する為なら元に戻ってから話を進めた方が良いですね」『離婚』という単語をアンは何度も口にする。敢えてオリヴィアは否定しなかった。「だからと言って、魔女に会いに行くのはどうかと……たしか首都からかなり離れた遠い森に居た筈です」「魔女の方が良いわ。イアンはまさか魔女に会いに行くなんて思わないでしょ? 叔母様から紹介された魔術師だと私の居場所が割り出されるじゃない」「そんなに何日も家を留守にされるつもりですか?」「ん?」と片眉を上げたアンにオリヴィアは飛び付いた。 突然、オリヴィアから抱き締められてアンは尻もちをついてしまう。「それと、もう一つ理由があるの! 折角可愛い服を着たんだもの。お出かけをしたいわ」「私は可愛いってみんなに証明したいの!」と叫んでアンを抱き締める腕に力を込める。するとアンの耳が赤くなるのがオリヴィアの視界の端に映った。「そうですよね……! 折角可愛い服を沢山買ったんです。昔はお出かけでさえできなかったんです! 若返った今しなきゃいつするって言うんですかっ!」 ギュッと力強く抱き締められて、罪悪感が多少湧く。しかし、アンから邸を連れ出して貰えないと自分一人では無理なのだ。公爵家の門番に門を開けてもらえない筈だ。アンが居れば、私と一緒に上手く出て行けるはず。「善は急げです。魔女の所までは距離がありますのでケースに入るだけ荷物を入れます」「も、門番には私の姿を見せたくないの。イアンには探して貰いたくないから、外に出たと知られたくない」「ご安心を。理由をつけて馬車を拝借します。まず
※「──オリヴィア様、ただいま帰りました!」 元気な声と共にアンが部屋に入ってくる。そして、部屋の中の惨状を見て目を丸くした。床に大量の本が散らばっていて、足の踏み場がない。 散らばった本の中、床に座り込んだオリヴィアに不安そうに近付くと、突然立ち上がってクルリと振り向いた彼女の瞳は決意に満ちていてアンは面食らってしまう。「決めたわ」「離婚ですか!?」 嬉しそうなアンをジトリと睨んでからオリヴィアは咳払いをした。「幼児化した呪いを解いてもらう! まずはお家を出て行きましょう」「出て行くのはやめましょうよ」「えいえいおー!」と拳を振り上げていたら、アンから反対の声が上がってオリヴィアはよろけた。イアンと離婚して欲しいと願っているアンが、家を出て行く事を反対するとは思ってもいなくて目を剥いて驚いてしまう。「邸と使用人達は慰謝料として残してもらいましょうよ。皆さん、素晴らしい人達ですし。オリヴィア様はここで平和に過ごすのが一番です。お嬢様が出て行く必要ありません」「アンはターニャが苦手じゃなかったの?」 むしろ、嫌っていると思っていた。あんなに毎日叱られているのだ……と言ってもアンが言う通りにしないからである。「メイド長は口うるさい方ですが、正当な理由なく叱る方ではありません。それに必ず後でちゃんとフォローして下さるんです。不慣れな私にしっかりメイドの仕事を教えて下さったし、元騎士だからと言って贔屓もされませんでした。それから他の使用人達は気さくで良い人たちです。初見で怖がられる私ですが、みんな外見ではなく中身を見てくれます。みんなが常にオリヴィア様の為に動いてくれます。そんな彼らから離れるのは得策だと思えません」「アンはグゥイン公爵家の邸は居心地良い?」「あの男は嫌いですが、ここの人達は嫌いじゃありませんので」 きっぱりと言い切ったアンを見て、オリヴィアは口元に笑みを浮かべた。「アンも、ここを自分の家だと思ってくれていたのね……」 じんと熱
『笑うと笑窪が出来るのよ。オリヴィアと同じ場所にね』『いつも花の香がするヒトだったの』 父を語る母の表情は、恋する乙女そのものだった。私がイアンを想う表情と同じで。 『──どうして、おとうさまはあいにこないの? さびしくないの?』 寂しそうに微笑んだ表情は見逃してしまうほど一瞬のものだった。『貴女を生んで良かった。オリヴィアを通して愛する人に会えるもの……だから寂しくないわ』 温かい目で慈しみに溢れ、私の額にキスを落とす。唇は熱く、愛されている事が唇から全身に伝わる。『愛してるわ』 その言葉は、私を通して正体不明の父親に伝えていたのね──……。「必死になって隠した母親の秘密を貴女はみんなにバレて良いというの?」(そんなわけないじゃない)「親不孝ね」「バレていい、なんて言ってないわ」 ──私の事はバレたって良い。でも、お母様は違う。 身体を張って私を守り、秘密を守ったのに──お母様の想いを踏み躙るわけにはいかない。(もし、叔母様が知ったら) 叔母様に会うとお母様との幼い頃の思い出を語ってくれる。その碧い瞳を見ているとお母様と同じ顔をしているから、余計お母様を思い出してしまって思わず涙ぐむ、それを見て「困った子ね」と微笑んで涙を拭ってくれるの。それから私の頭を撫でてくれる。最後に私の額にキスをしてくれる──お母様からされたように。(叔父様にも知られる訳にはいかない) 私がイアンの元でちゃんと過ごせているか心配して頻繁に会いに来てくれるしお茶会にも呼んでくれて。会う度にお母様が幼い頃の話をしてくれる。叔母様とは違う視点で語るものだから、同じ話なのに結末が違っていて面白い。別れの時に、額にキスをしてくれる──お母様からされたように。 (そして……顔も名前も知らないお父様にも知られてはいけない──この三人に秘密を知られたくなかっただろうから) 「イアンとア
「……白髪。地獄に堕ちるのは貴女よ」 懐かしいあだ名で呼ばれる。 クツクツとした笑い声が徐々に大きくなっていく。腹を抱えて笑うミシェルにオリヴィアは眉を顰めた。「あー、おかしい」 笑い過ぎて出た涙を指先で掬ってから、訝し気にこちらを見上げるオリヴィアにミシェルは意地悪く笑みを深めた。「あんただけの記録とは言っていないわ。あんたの母親の記録もあるの」「なんですって……?」 無邪気な笑いを浮かべるミシェルとは逆にオリヴィアの表情は消えていった。「私のお母様は第四側室として嫁いだけど、その前からお父様とは顔見知りだったの。お母様は媚薬や薬品を皇宮へ流していたから。その時、この水晶玉をお父様に贈ったわ。お父様は悩んでいたわ。スェミス大国から嫁いできたあんたの母親が自分に靡かなかったから。国に帰りたい、と故郷のお姉様に一筆書こうとしていたくらいよ。プライドだけは高いお父様にとって許せる事ではないわよね。だから、あんたの母親と初夜の晩から毎晩のセックスを記録して脅したのよ。『逃げようとか離縁を考えたりすれば、お前の家族に見せる』 って、ね。それを恐れて従順になったらしいわ」「…………」「お母様もずっとこれであんたの母親を脅していたわ。誰にも見せたくなくて何でも言う事をきくって面白がってた」 言葉を発せずにいるオリヴィアを見てミシェルは歓喜した。オリヴィアが幼い頃から大嫌いだった。でも、彼女の絶望に満ちた表情を見ると加虐心が刺激されて心地良い。大嫌いで、でも苦痛に満ちた表情は大好きで……真逆な感情が混ざり合い、歪な感情となって身体中を駆け巡った。「あんたの母親の最期も残っているわ」 ミシェルは口角を釣り上げる。「ぶっさいくな死に顔が映ってるわ!」「──殺してやる!」 オリヴィアは咆哮した。 怒りに任せて声を荒げ暴言を吐いたのは人生で初めてだった