Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Pasional
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

50
Amor Incondicional×
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
POV masculino
CEO/Magnate
Amigos de la Infancia
Hipócrita
Psicópata
Mujer Casada Joven
Primer Amor
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
La más Popular
Doble Reencarnación
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Diosa/Idol
Doctor/a
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Vecindario
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
Show more

Plot & Setting

52
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
18+
Seducción
Karma
Castigo al Infiel
Liarse con alguien
Drama Familiar Total
Drama Familiar
Despertar
Encuentro Amoroso
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Embarazo
Persecución por Amor
Amor Prohibido
Sistema
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Diferencia de Edad
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
Show more

Themes

20
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
Show more

Amor Incondicional Short Stories & Novels

Discover a collection of enchanting Amor Incondicional short stories that explore the depths of passion. Perfect for readers seeking one-hour short stories to inspire and ignite their imagination about Amor Incondicional.
Regreso a Hace Diez Años - undefined novels & stories
Luna Vidal
Después de la muerte de su amada, Leandro Fuentes me odió durante diez años. Intenté acercarme a él de todas las formas posibles, pero él solo me lanzaba una sonrisa helada. —Si de verdad quieres agradarme... mejor muérete. Aquella frase me atravesó el pecho como una daga. Pero el día que un camión se lanzó contra mí, fue él quien dio su vida para salvarme, muriendo en un charco de sangre. Antes de cerrar los ojos para siempre, me miró profundamente y dijo, con voz entrecortada: —Si tan solo... nunca te hubiera conocido. En el funeral, la madre de Leandro, doña Eugenia, se aferraba a su retrato mientras las lágrimas le nublaban la vista. —¡Yo debí dejarlo estar con Clarisa! ¡Nunca debí forzarlo a casarse contigo! Su padre, don Ernesto, me fulminó con la mirada, y, con la voz cargada de rabia, añadió: —¡Leandro te salvó tres veces! ¡Era un hombre excepcional! ¡¿Por qué no moriste tú en su lugar?! Todos, absolutamente todos, lamentaban que él se hubiera casado conmigo. Incluso yo. Me echaron del funeral como si fuera una ladrona de paz. Sin rumbo, como un alma errante, caminé sin saber a dónde ir. Tres años después, un avance científico rompió las barreras del tiempo: se creó una máquina capaz de llevarnos al pasado. Y yo... yo volví. Esta vez, decidida a no volver a cruzarme con Leandro, a dejar que él y Clarisa estén juntos. Esta vez, haré feliz a todos... aunque eso signifique desaparecer de sus vidas.
Tras renacer, acepté al hermano peligroso del magnate - undefined novels & stories
María
El día de mi vigésimo cumpleaños, el amigo multimillonario de mi abuelo colocó varias fotos frente a mí y me pidió que eligiera un esposo. Sin vacilar, seleccioné a Adrián Mendoza, el sexto hijo de la familia Mendoza. Todos los presentes quedaron atónitos. Después de todo, todo el mundo sabía que yo, la heredera de la familia Delgado, había estado obsesionada durante años con Luciano Mendoza, el tercer hijo de los Mendoza. En mi vida anterior, logré casarme con Luciano, quien gracias a esto heredó la mayor parte de los bienes de su abuelo. Pero después del matrimonio, me fue infiel con mi hermana menor, Sofía Delgado. Mis padres, furiosos, enviaron a Sofía a estudiar al extranjero. Desde entonces, Luciano me odió profundamente. Permitió que numerosas amantes que se parecían vagamente a Sofía me humillaran constantemente. El acoso constante me llevó a sufrir una severa depresión. Al final, Luciano reemplazó mis medicamentos con veneno lento, y morí embarazada, llena de amargura. Al renacer, decidí dejarlos ser. Pero cuando se anunció mi compromiso con Adrián Mendoza, Luciano perdió por completo la cordura.
Al final, ambos saldremos heridos - undefined novels & stories
Pilar
A quince días de la boda, Santiago Velasco y yo tuvimos una pelea feroz. La razón no era otra: él quería tener un hijo con la hija de su profesor. —Solo iremos a hacer una fertilización in vitro, no hay nada entre nosotros —dijo con una calma que me heló hasta los huesos—. El profesor está muy enfermo, lo único que desea es ver a Valeria con alguien que la apoye en el futuro. —¿Y tú? —le reproché—. Nos casamos en quince días y tú vas a tener un hijo con otra mujer. ¿No te parece absurdo? Vi cómo Santiago cerraba la puerta de un portazo y, sin pensarlo, publiqué en mis redes: "Boda en quince días, busco un novio nuevo, ¿alguien se apunta?"
el Resplandor del Mañana - undefined novels & stories
Jade Oscuro
En una fastuosa fiesta, el joven heredero del sector declaró que la mujer con la que realmente quería desposarse era mi hermanastra en vez de mí. Me retiré con iniciativa y me casé con Leonardo Pérez, quien me quería durante muchos años. Después de casarnos, éramos felices y amorosos...Hasta que, al estar embarazada con gran esfuerzo, descubrí que en la leche que él me daba cada noche había contenido anticonceptivos. Y el collar de diamantes que guardaba en la caja fuerte, superficialmente destinado a pedirme matrimonio, llevaba grabadas las siglas del nombre de mi hermanastra, Olivia. Resultó que yo siempre había sido solo un obstáculo que él intentaba eliminar para su verdadero amor. Durante años fingió ternura solo para allanar el camino a mi hermanastra. Por más ingenua que fuera, en ese instante desperté por completo: una autorización de aborto, un acuerdo de divorcio… Leonardo y yo nos convertimos en extraños.
Él me engaña, yo muero en silencio - undefined novels & stories
Scarlett Flame
En el año en que mi novio, Nelson Castro, estaba más a la miseria, sin un peso, lo dejé. Después, se convirtió en el gran boss de la mafia y puso a trabajar a medio mundo, con sus métodos más bajos, para obligarme a casarme con él. La gente cuchicheaba que yo era su primer amor, su obsesión, la mujer que de verdad le importaba. Pero luego, se paseaba con una mujer distinta cada noche, y yo terminé siendo el hazmerreír de todos. A pesar de la humillación, nunca hice un escándalo. Me encerraba en mi cuarto, en silencio, para no interferir con sus asuntos. Una noche, fuera de sí, Nelson me besó con furia y me preguntó casi en un susurro: —¿No tienes celos? Pero en realidad... lo que él no sabía era que yo estaba enferma. Él podía comprar al mundo entero con su dinero, usar la violencia, las amenazas y lo que fuera, podía forzar este matrimonio y acostarse cada noche con las mujeres que quisiera. Pero no tenía ni idea de que a mi vida solo le quedaban siete días.
Renacer para vengarme: El precio de su traición - undefined novels & stories
Soledad Millar
La familia Torres estaba al borde de la ruina cuando vinieron a pedirme que me casara con su hijo. Mi papá, sabiendo que llevaba diez años completamente enamorada de Nelson Torres, aceptó el matrimonio y, para colmo, invirtió una fortuna para sacarlos del desastre. La noche de bodas, Nelson me vendó los ojos con una corbata y me tomó una y otra vez. Un mes después, llena de felicidad, fui a buscarlo con el informe de embarazo en la mano, pero lo que escuché me dejó completamente congelada. Estaba en un bar, apostando a lo grande con sus amigos: —A ver, muchachos, ¿qué opinan? ¿Quién de ustedes cree que es el padre del bebé de Sofía Reyes, después de que se la cogieron entre varios? Uno de sus amigos soltó una carcajada grosera: —Señor Torres, yo solo le di tres veces... No me diga que es mío, ¿o sí? —Yo apuesto a que fue Paco, ese tipo se lució esa noche, Sofía casi se vuelve loca. ¡Le aposté diez mil dólares a que es de él! Fue en ese momento cuando entendí que, en realidad, no había sido Nelson con quien pasé la noche de bodas, sino con más de diez de sus supuestos amigos. Enloquecí y fui directo a confrontarlo, pero a él no le importó ni un poco. —¿Por qué tanto drama, si solo estás llorando? Si no fuera por la presión de tu familia, jamás me habría casado contigo. Si no hubieras obligado a Juana a irse, nunca te habría tratado así. —Escúchame bien, Sofía, el día que Juana me perdone, entonces sí, te dejaré en paz. Con el corazón destrozado, pedí el divorcio, pero él usó el video de esa noche para chantajearme y me metió en el sótano. —No te creas que te vas a ir tan fácil. Mis amigos y yo seguimos haciendo apuestas para ver quién es el papá de ese bastardo. Ocho meses después, allí, en ese sótano, perdí a mi bebé... y mi vida. Cuando abrí los ojos, volví al día en que los Torres me pidieron que me casara con Nelson para salvarlos. Esta vez, el día de mi boda, Nelson estaba llorando desconsolado.
Cayendo en la Seducción del Rudo - undefined novels & stories
Aurora del Castillo
En los años setenta, respondí al llamado del gobierno y me uní al programa de jóvenes intelectuales enviados al campo. Buscando emociones fuertes, me fijé en un hombre rudo de cuerpo musculoso. Una noche, escalé por su ventana y me deslicé bajo sus cobijas, las cuales estaban impregnadas de testosterona. —Diego, lo tienes muy duro. Déjame ayudarte. El hombre sujetó mi cintura y me empujó con fuerza diciendo: —Tú te lo buscaste. Aparte de labrar la tierra, lo que más hice fue montarme sobre sus caderas, balanceando las mías. Nos enredamos en las montañas y ardimos en los campos. Cada rincón apartado de la aldea guardaba las huellas de nuestros encuentros íntimos.
El íncubo a mi servicio: la tentación prohibida - undefined novels & stories
Soraya
Compré en línea a un íncubo atractivo, uno de esos que vienen con esa distancia que seduce. Pero respiraba tan fuerte, con un jadeo grave atorado en la garganta, y me observaba sin parpadear. Su temperatura era tan alta que, al rozarme, sentía que podía quemarme. Pensé que quizá estaba enfermo y corrí a contactar a Soporte al Cliente. —¿Podrían ayudarme? Mi íncubo respira muy pesado, está muy caliente y no deja de mirarme… Después de escuchar mi explicación, cayó un silencio incómodo al otro lado. —Señorita… ¿no será que no está enfermo, sino hambriento? —Y lo que quiere no es medicina, sino besarla o… algo más.
Mi Novio Me Entregó a Su Primo Mafioso - undefined novels & stories
Peachy
Tomé una bala por mi novio, Leo. Cuando desperté, decidí jugar un pequeño juego. Le dije que tenía amnesia. Quería ver qué haría. En lugar de preocuparse, vi un brillo de emoción en sus ojos. Acto seguido, introdujo a su primo, Dante, el líder de la familia. —Él es tu prometido, Dante. Llevan dos años comprometidos. Dante, el hombre que supuestamente me odiaba, ahora me miraba como si fuera su razón de vivir. —Sí —dijo—. Soy tu prometido. Bien. Seguiría el juego. Necesitaba saber qué tramaba Leo. Esa noche lo vi por las grabaciones de seguridad en la mansión de Dante. Leo, en la cama con otra mujer, la besaba como si se estuviera muriendo de hambre. Se movía dentro de ella. Y hablaba mal de mí. —Que mi primo cuide a Bella un tiempo. Es tan pesada. Tú eres lo que realmente necesito, Scarlett. Mi corazón se hizo pedazos. Me había pasado a otro hombre. Solo para poder follar con libertad. Bien. Si era un juego, dos podían jugar. Conseguiría un nuevo prometido. Me puse el vestido de novia. Besé a Dante... un beso profundo, devorador, justo delante de Leo. Y entonces, por fin, él estalló. Enloqueció. Me dijo que se había equivocado y me suplicó que volviera con él.
Los Últimos Tres Regalos Para El Alfa - undefined novels & stories
Grace Heal
Después de la muerte de Harper, mi hermana gemela, mi compañero Alfa me odió durante diez años. Por una década entera fui su Luna e intenté de todas las formas posibles complacerlo. Un día, me dijo: —Si tantas ganas tienes de darme gusto, entonces muérete. Así que, cuando vi que un camión se dirigía hacia mí, ni siquiera me moví; sin embargo, nunca esperé que Noah me empujara para salvarme. Quedó herido de gravedad. Antes de morir, me miró y susurró: —Charlotte, si nunca te hubiera conocido, todo habría sido mejor. Al funeral de Noah asistieron todos los sabios y los miembros de la manada. —Debí dejar que Noah eligiera a Harper como su Luna. Me arrepiento de haberlo obligado a escogerte en ese entonces. ¡Tú lo mataste! La madre de Noah estaba deshecha por el dolor. El padre de Noah también habló: —¿Sabes? ¡Noah te salvó la vida tres veces! Era un Alfa de tan buen corazón... ¿Por qué no te moriste tú en su lugar? Todos en el funeral me miraban con reproche. Me echaron de la ceremonia; me quedé ahí, perdida y destrozada. Tres años después, con la ayuda de una bruja y su hechizo, regresé al pasado. Esta vez, tomé una decisión diferente. Pase lo que pase, nunca volveré a ser la Luna de Noah.
Compradora, comprada por su bestia - undefined novels & stories
Dos Orillas
Me compré un hombre bestia de servicio de élite, pero a mí no me quería. Solo le movía la cola a mi hermana. Así que después, llevé a casa a otro de desahogo inferior. Y él… se puso tan desesperado que casi llora. —¡Clara! ¡Tú solo puedes tener un perrito… y ese he de ser yo!
Renací: Intercambio de Boda - undefined novels & stories
Zafira
Cuando renací, con los recuerdos de mi vida pasada bien presentes, lo primero que hice con mi prima Ofelia Pérez fue cambiarnos de novio. En mi vida pasada, Ofelia y yo nos casamos el mismo día. Ella, tan dulce y tranquilita, acabó casada con el comandante naval Ignacio Ramírez, frío y distante. Pero un día, Ignacio, por irse a celebrar el cumple de su amiga de la infancia, Liliana Flores, se le pasó su aniversario de bodas. Ofelia solo quería una explicación. Él, en cambio, soltó: —No tengo por qué sentirme culpable. Y desde ese día, se quedaron en la ley del hielo… por cincuenta años seguidos. Yo, con mi carácter explosivo, me casé con un contador de una fábrica de maquinaria, Fernando Aguilar. Él era calladito. Y aun así, todo el día me reclamaba que yo hablaba demasiado fuerte, que no sabía arreglarme, que no sabía "comportarme". Lo nuestro era pelear sin parar. No pasaban ni tres días sin un pleito… y a veces ni tres horas. Hasta que terminamos peleando tan feo que él mejor ni regresaba a casa. No llegamos ni al año de casados y ya estábamos divorciados. Y cuando volví a abrir los ojos, Ofelia y yo habíamos regresado al mismo día: el día de la boda…
El programa de cría humana del CEO Alfa - undefined novels & stories
Peachy
El CEO multimillonario Killian Blackwood estaba buscando los genes perfectos. Ofreció una recompensa masiva por una madre sustituta. Diez mil millones de dólares por un bebé. Pero las 77 mujeres antes que yo habían desaparecido sin dejar rastro. Ahogada en deudas, no tuve otra opción. Apreté los dientes y me convertí en la número 78. Cargué a su bebé durante diez meses. Di a luz. Y no desaparecí. Pero cuando extendí la mano hacia mi bebé, lista para recibir mis diez mil millones de dólares, estallé en lágrimas de terror. Mi recién nacido no era humano. Era una camada de tres cachorros de lobo.
Hundida en su amor - undefined novels & stories
Mónica Herrera
Siempre tuve el presentimiento de que Mateo fue obligado a casarse conmigo. Pero cada noche en la intimidad, cuando estábamos juntos, él prefería acariciarme y ayudarme con sus manos antes que realmente hacerme suya. Con el tiempo, mi corazón empezó a enfriarse y, ya cansada de sentirme rechazada, decidí pedir el divorcio. Pero la noche antes de imprimir los papeles, escuché por accidente una conversación en la terraza entre Mateo y sus amigos. —Mira, no es por meterme, —dijo uno de ellos—. pero la deseas como un loco, entonces ¿por qué no la tocas? Tienes a una mujer perfecta a tu lado. —Las mujeres no soportan que las ignoren —agregó otro—. Si sigues reprimiéndote así, algún día se irá con otro hombre, y después te arrepentirás. Mateo guardó silencio un momento antes de responder en voz baja: —Su piel es demasiado delicada… su cintura tan fina y sensible… Si pierdo el control, podría asustarla. Además, es mi mujer, tengo que ser cuidadoso con ella. Si alguna vez necesita buscar consuelo en otro lugar… tampoco pasa nada. Mientras siga queriendo volver a mi lado, yo seguiré cuidándola y consintiéndola. Al escuchar eso, varios amigos soltaron una risa burlona. —Ya deja de hacerte el santo, si lo fueras, entonces deja de buscar esas cosas a escondidas en Google. Esa misma noche, movida por la curiosidad, abrí el historial de su navegador. Había más de cien búsquedas… y todas decían lo mismo: “Finalmente me casé con la chica que he amado en secreto durante años. Tengo un fuerte deseo por ella… ¿cómo puedo hacerla disfrutar sin lastimarla ni dejarle un trauma?”
Retroceder en el Tiempo para Salvarte - undefined novels & stories
Luna Vidal
Después de que muriera su primer amor, Sophia Hayes me odió durante diez años. Yo intenté recuperar su favor todos los días, pero ella solo me respondía con burlas frías. —Si de verdad quieres hacerme feliz, ¿por qué no te mueres de una vez? Sus palabras eran como dagas clavándose en mi corazón. Por eso, cuando murió en un charco de sangre al intentar salvarme de un camión que venía de frente, el impacto fue todavía mayor. Con la mirada fija en mí por última vez, susurró: —Si tan solo nunca te hubiera conocido... Su madre estaba destrozada por el dolor en el funeral. —Debí haber dejado que Sophia estuviera con Ethan Brooks. ¡Nunca debí obligarla a casarse contigo! Su padre también me miró con odio en los ojos. —Sophia te salvó la vida tres veces. Era una persona tan maravillosa... ¿Por qué no fuiste tú el que murió en su lugar? Todos lamentaban que Sophia se hubiera casado conmigo. Yo también. Me echaron del funeral, completamente destrozado. Tres años después, viajé de regreso al pasado después de que se inventara una máquina del tiempo. Esta vez, elegí cortar por completo todos mis lazos con Sophia y darles a todos la versión de la historia que de verdad deseaban.
Matrimonio por error: Cayendo en las garras del Don - undefined novels & stories
Echo
Renací y volví al día antes de mi boda. ¿Lo primero que hice? Intercambiar de esposo con mi hermana. En mi vida pasada, me casé con Julian, un magnate tecnológico de carácter apacible. Él no podía soportar mi temperamento explosivo, y yo no toleraba lo blando que era. Nuestro matrimonio se vino abajo en menos de un año. Mi hermana, dulce y tímida, estaba comprometida en un matrimonio arreglado con Robin Kane, el Don de la familia criminal más poderosa de Nueva York. Ella no pudo soportar aquella vida brutal y caótica. Torturada por Isabella, la supuesta amor de la infancia de Robin, cayó en una profunda depresión y murió. Así que, cuando volví, tomé una decisión: esta vez, la que se casaría con el Don sería yo. Pero jamás esperé que, después de la boda, aquel Don frío y estoico se convirtiera en un hombre completamente distinto. Cada noche me tenía debajo de él, besándome como si estuviera obsesionado, mientras me susurraba al oído: —Buena chica. Voy a hacerte sentir bien. Solo una vez más, nena.
Su amor de infancia me humilló - undefined novels & stories
Belen
En la fiesta por los tres meses de nuestra hija, la supuesta "mejor amiga" de mi esposo, Garrett, me humilló públicamente. —Oye, Vivian. Escuché que quedaste un poco floja ahí abajo después de tener a la niña. —Si está tan mal, mejor hazte una cirugía de ajuste cuanto antes… no vaya a arruinarse tu matrimonio. Garrett le lanzó una mirada juguetona y la reprendió: —¡Ya basta, Scarlett! No puedes decir todo lo que se te pasa por la cabeza. Luego se volvió hacia mí con un encogimiento de hombros despreocupado. —Ella es así, como un chico. Crecimos juntos, no lo dice con mala intención. Scarlett sacudió ligeramente su pecho medio descubierto e hizo un puchero. —Ay, vamos, no te lo tomes personal, Vivian. La verdad, hasta me das un poco de envidia. —¿Ves? Mi problema es lo contrario. Soy demasiado estrecha… me duele muchísimo cuando estoy en mi período. Ni idea de quién tendrá la suerte de aguantar eso en el futuro. Luego dirigió la mirada hacia Garrett y le guiñó un ojo con picardía. —Ah, cierto, tú ya lo probaste antes, ¿no? La habitación quedó en un silencio absoluto. Todas las miradas se dirigieron hacia mí, apenas conteniendo la curiosidad. Sonreí, dejé mi copa de vino y miré a Scarlett con una falsa preocupación. —Qué raro. No recuerdo haberla dejado tan estrecha cuando le hice la cirugía.
Error de Conexión: Seduciendo al Don - undefined novels & stories
Echo
Llevaba tres meses viéndome con un tipo llamado «Rex». Un completo desconocido al que solo había conocido por internet. Estábamos en lo más intenso, en esa fase de luna de miel en la que cada noche mi teléfono explotaba de mensajes que me aceleraban el pulso. «Te extraño, preciosa». «Anoche volví a soñar contigo. Estabas encima de mí, suplicándolo». Estaba a punto de proponerle que por fin nos viéramos en persona. Pero entonces me envió una foto, una toma casual de su escritorio, y vi algo familiar: el escudo de la familia criminal Falcone. Y yo trabajo para una empresa que pertenece a los Falcone. Durante tres meses, había estado sexteando con un hombre peligroso, un hombre hecho dentro de la mafia, que podía haber estado justo delante de mis narices. Y justo cuando estaba tratando de averiguar quién era, los vi. Los gemelos negros de ónix hechos a medida que yo había elegido para «Rex»... en las muñecas de mi jefe, Marco.
Él dijo: Vete a morir - undefined novels & stories
Shirley
En el salón VIP de un casino clandestino, Maeve, la princesa de la familia Falcone, había bebido demasiado licor fuerte. Empujada por el alcohol, alguien la incitó a revelar lo más vergonzoso que había hecho para ganarse al Don. Hizo girar su copa, me señaló —yo repartía cartas detrás de la mesa— y echó la cabeza hacia atrás con una carcajada. —Hace siete años, cuando Declan estaba en coma tras un tiroteo, tomé su teléfono privado. Y borré el mensaje de auxilio que esa perra le envió. Hasta el último rastro. Luego respondí en su nombre: *Eres una carga. Vete a morir.* —No se imaginan lo que pasó después. Esa idiota se quedó afuera de la casa segura toda la noche bajo la lluvia, como un perro callejero. Casi me muero de la risa… La sala estalló en carcajadas vulgares. Solo el hombre entronado en la cabecera permaneció en silencio. La copa de whisky de cristal en su mano estalló con un chasquido seco. La sangre se mezcló con el licor ámbar, deslizándose por las venas del dorso de su mano antes de gotear sobre la alfombra. Sus ojos, inyectados en sangre, cargados de una violencia mortal, estaban clavados en mí. Yo repartí con calma la última carta boca abajo frente a él y le ofrecí un pañuelo de seda blanco, impecable. —Don Declan, debería limpiarse la mano. La sangre sobre el paño da mala suerte. Después de todo… hay manchas que nunca se borran.
Dejé de Ser Justa Ante Mis Lobos Gemelos - undefined novels & stories
Eternity
Mientras la tasa de fertilidad humana seguía cayendo, el gobierno creó un sistema de emparejamiento entre humanos y bestias. Así fue como quedé comprometida con los hermanos Blackwood: dos bestias lobo que nunca me quisieron. Durante un año, les preparé café cada mañana. Adrian, el hermano mayor, mantenía su distancia, pero siempre tomaba la taza y me daba las gracias en voz baja. El menor, Kieran, era puro mal genio y dientes afilados. Me ladraba, rompía la taza y se comportaba como si yo fuera una molestia. Me decía a mí misma que era lo justo. Si los trataba con equidad, tal vez algún día este vínculo impuesto llegaría a sentirse como un hogar. Mi mejor amiga lo notó y me preguntó: —¿Alguna vez pensaste que tratarlos por igual podría ser injusto con el que sí es amable contigo? Le di vueltas a eso todo el día. Entonces, una mañana, salí de la cocina con una sola taza.
PREV
12
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status