Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

49
Egoísta×
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
POV masculino
Primer Amor
Psicópata
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
Doble Reencarnación
Mujer Casada Joven
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
La más Popular
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Doctor/a
Diosa/Idol
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Vecindario
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
Show more

Plot & Setting

52
Arrepentirse×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
Karma
Castigo al Infiel
Drama Familiar Total
18+
Drama Familiar
Seducción
Despertar
Encuentro Amoroso
Liarse con alguien
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Persecución por Amor
Embarazo
Sistema
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Diferencia de Edad
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
Show more

Themes

20
historia de la muerte×
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
Show more

historia de la muerte Short Stories & Egoísta Arrepentirse Novels

Discover a collection of engaging historia de la muerte short stories featuring Egoísta and Arrepentirse, with compelling plots and immersive storytelling. Perfect for readers seeking one-hour short stories and quick, immersive reads online.
La Última Carta - undefined novels & stories
Valentina García
Desde pequeños, Gabriel Fuentes y Julieta Ramírez nunca se habían llevado bien. Sin embargo, el destino tenía otros planes: en su círculo social, ya solo quedaban ellos dos como candidatos «adecuados» para un matrimonio por conveniencia. Gabriel juró que preferiría morirse antes que casarse con Julieta, mientras que ella, con una sonrisa irónica, respondía: —Entonces ya está decidido. Me casaré contigo. Apúrate y muérete. El día de la boda, Gabriel soltó decenas de gallinas en plena ceremonia para humillarla. Julieta, impasible, alzó una y dijo en voz alta: —Saluda, esposo mío. Y fue en ese momento que a Gabriel se le acabaron las ganas de burlarse. La mujer que él menos quería, era justo la que más empeño tenía en casarse con él. —Te vas a arrepentir —le dijo con desprecio. Tres años después, Julieta vio a Gabriel siéndole infiel por novena vez. Y recién entonces entendió... A qué se refería él con la frase «te vas a arrepentir».
Mi Muerte los Destruyó: Mi Prometido y Mi Amigo - undefined novels & stories
Luma Manal
Tres días después de mi muerte, mi prometido Alberto recibió una llamada identificando mi cadáver. Con impaciencia, dijo,-No me importa su muerte. Avísenme cuando la entierren. La policía, impotente, llamó al segundo contacto de emergencia: mi amigo de la infancia, Luis. Él se burló con indiferencia,-¿De verdad muerta? Pero no me toca recoger el cuerpo. Entonces quémenlo. Hagan lo que quieran con las cenizas. Hasta que publicaron el acta de defunción en línea. Solo una noche, el pelo de mi prometido y mi amigo se volvió gris.
Sacrificar, Perder, Lamentar - undefined novels & stories
Desflorencia
Cuando mi esposo me amenazó por centésima vez con el divorcio para que me sacrificara por mi hermana, Yoli Santos, no lloré ni hice escándalo. Simplemente firmé el acuerdo de divorcio, y le entregué en bandeja al hombre que había amado durante diez años. Días después, Yoli metió la pata en una fiesta y ofendió a una familia poderosa. Una vez más, fui yo quien cargó con la culpa por ella y asumí todas las consecuencias. Incluso cuando propusieron que yo fuera la voluntaria para probar el medicamento del proyecto de mi hermana, acepté sin dudar. Mis padres dijeron que por fin me había vuelto una hija razonable. Hasta mi esposo, tan frío como siempre, se paró junto a mi cama, me acarició la mejilla, algo que no hacía desde hacía años, y me dijo con ternura: —No tengas miedo. El experimento no es peligroso. Cuando salgas, te prepararé tu comida favorita. Pero él no sabía que, fuera o no peligroso el experimento, ya no iba a poder esperarme. Porque tengo una enfermedad terminal. Y me voy a morir muy pronto.
Mi Hermano Se Arrepiente Tras Mi Muerte - undefined novels & stories
Banana
Cuando me apuñalaron, luché con todas mis fuerzas para llamar a mi hermano. Solo cuando mi conciencia comenzaba a desvanecerse, él respondió, con un tono de evidente fastidio. —¿Qué quieres esta vez? —Hermano, ayuda... No pude terminar la frase. Me interrumpió bruscamente. —¿Por qué siempre tienes problemas? A finales de mes es la ceremonia de graduación de Luna. Si no vienes, ¡te juro que te mataré! Dicho esto, colgó el teléfono sin dudar. No pude soportar el dolor. Cerré los ojos para siempre, con lágrimas aun corriendo por mi rostro. “Hermano, no tendrás que matarme. Ya estoy muerta.”
Mi venganza Después de la Muerte - undefined novels & stories
Alyssa J
Me estaba muriendo por envenenamiento por plata, todo por salvar a mi familia. Y ahora Marcus, mi prometido, el Alfa que había jurado nunca abandonarme, quería que le entregara mi riñón sano para dárselo a Celeste, la hija adoptiva de mis padres. A nadie le importa si vivo o muero. Así que rechacé el tratamiento conservador y me inyecté la poción de vida de una bruja. ¿El precio? En 72 horas, moriría de una falla total de todos mis órganos. En esos tres días, le entregué a Celeste mi centro de sanación privado, el que construí con mis propias manos. Mamá y papá estaban radiantes de alegría. —Qué bueno que por fin maduraste, mi niña. Ahora sí estás cuidando a tu hermana. Marcus quiso posponer nuestra boda para cuidar a Celeste. Lo acepté con calma. Me felicitó por finalmente ser comprensiva. Incluso le cedí a Celeste mi puesto como sanadora en jefe de la manada. Mis padres y Marcus estaban tan emocionados que planearon una gran fiesta para celebrarla. Invitaron a todas las personas importantes de la manada para festejar su nuevo cargo. Solo una cosa me daba curiosidad. Cuando muriera, ¿derramarían cuando menos una lágrima por mí?
El Precio De Salvar A Mis Verdugos - undefined novels & stories
Alyssa J
Para salvar a los tres lobos más importantes de mi vida, mi hermano, mi prometido y mi mejor amigo, hice un trato con la Diosa de la Luna. Cambié mi vida por la de ellos. Si lograba que cualquiera de ellos me quisiera realmente en un plazo de cinco años, podría seguir viviendo. Pero en el último día de la cuenta regresiva, los tres seguían sintiendo rechazo hacia mí. Según las reglas, había fracasado. Mi vida estaba a punto de ser borrada. —¿Podría enviar un último mensaje? ¿Un intento final? Quizá por lástima, la Diosa me concedió esta última oportunidad. Ese mensaje era mi última carta. Presioné el botón de audio en nuestro chat grupal, luchando para mantener la voz firme. —¿Podrían quererme aunque sea un poco? En serio, me voy a morir. Después de un momento de silencio, se escucharon sus risas crueles. “Harías lo que fuera para competir con Lidia por atención, ¿verdad?” “Déjate de mentiras. Esto solo hace que te odiemos más.” “Si estás tan desesperada por morirte, pues hazlo de una vez.” Misión fallida. Les di exactamente lo que querían. Pero cuando estuve a punto de morir, todos entraron en pánico.
Él me amó solo cuando yo estaba dejando la vida - undefined novels & stories
Stars
Sé que no me queda mucho tiempo después de haber sido envenenada con acónito. No quiero tener remordimientos, así que viajo al lago de Sacred Crystal, un lugar que siempre había querido visitar. No le digo a nadie que planeo terminar mi vida allí. No esperaba encontrarme con mi ex-compañero en ese lugar. No nos hemos visto en diez años. Él se ha convertido en el Alfa que siempre quiso ser, y lleva un anillo que tiene grabado el nombre de otra loba. En cuanto a mí, ya he tirado nuestra muestra de amor y lo he borrado de mi corazón. Estamos intercambiando palabras cuando, de repente me pregunta: —¿Todavía me odias, Giselle? Sacudo la cabeza. Mi vida está a punto de terminar, después de todo. Ya no necesito aferrarme a nada. En los últimos momentos de mi vida, solo quiero ver el mar de lirios que la Diosa de la Luna ha bendecido.
La gemela elegida sin espíritu de loba - undefined novels & stories
Shirley
Por centésima vez, mi Alfa y compañero, Ryker, usó su voz de mando sobre mí, amenazando con rechazar nuestro vínculo si no me sacrificaba por mi hermana gemela, Ivy. No lloré ni protesté. Simplemente firmé los papeles de rechazo del vínculo de compañeros. Le entregué a mi hermana al Alfa que había amado durante diez años. Pocos días después, Ivy armó un escándalo en el Banquete de la Alianza de Manadas, humillando a la hija del Alfa de Silvermoon. Una vez más, di un paso al frente para ocupar su lugar, soportando el dolor de una marca de plata desfigurante. Más tarde, cuando exigieron que probara la seguridad del Ritual de Regeneración del Espíritu Lobo con mi propio cuerpo por el bien de mi hermana, acepté con una sonrisa. Mis padres, ambos Betas, me dijeron con los ojos enrojecidos, que finalmente estaba siendo la hermana mayor que se suponía que debía ser. Incluso Ryker, que siempre había sido tan distante conmigo, se detuvo ante la celda. Acarició suavemente mi mejilla por primera vez en mucho tiempo y dijo en voz baja: —Harper, no tengas miedo. Tan pronto como termine la prueba, te llevaré a ver las auroras al Lago de la Diosa de la Luna. Pero él no sabía que, independientemente del resultado de la prueba, no volvería a verme jamás. Mi espíritu de loba ya se estaba desvaneciendo. Nada podía salvarme. Esta vez, cuando cerrara los ojos, sería para siempre.
Mi muerte convirtió al Don en un lunático - undefined novels & stories
The Red
Se supone que es un castigo, pero termina conmigo muriendo congelada en el congelador. Mi prometido, Carlo Vesta, también conocido como el heredero de la familia Vesta, solo recuerda que existo tres días después. Ahora, simplemente floto alrededor mientras lo veo abrazar mi cadáver congelado, con su cuerpo temblando violentamente. Noto cuán rota es su expresión y, pronto, soy testigo de cómo va armando la verdad que me llevé conmigo a la tumba. Es demasiado tarde, Carlo. Pero está bien. Estoy justo aquí, observándote. Quiero ver cómo vas a enfrentar la verdad de que tú mismo encerraste a la mujer que amas en su propia tumba.
Pagué Su Culpa y Ella Me Condenó - undefined novels & stories
Yolanda Castañeda Huerta
Cinco años después de mi muerte, mi esposa, la médica Elba Latapí, quiso volver a endilgarme la culpa de un caso de negligencia médica para encubrir a su primer amor. Con un documento falsificado en la mano, se plantó en mi antiguo departamento, pero solo encontró el lugar cubierto de polvo. Entró en pánico y bajó corriendo a preguntarle a Julio Melgar, el dueño de la tienda de abajo, por mi paradero. Pero él le respondió: —¿Antonio Alcayaga? Murió hace cinco años. La familia de la víctima de aquel caso de negligencia médica lo acorraló ahí y le dio más de diez puñaladas. Elba no le creyó. Estaba convencida de que yo había sobornado al dueño del local y de que él estaba mintiendo para cubrirme. Rodó los ojos, curvó los labios con desprecio y resopló: —¿Así que ahora, solo porque lo suspendieron por dos años, me sale con este teatrito? Dile que, si no aparece en tres días, dejaré de pagar el tratamiento contra el cáncer de su hermana. Después de soltar esas palabras, se fue entre maldiciones y azotó la puerta al salir. El dueño la vio alejarse, negó con la cabeza y dejó escapar un suspiro. —¿Qué hermana? Ella ya murió hace muchísimo tiempo… porque no tenían dinero para costear el tratamiento.
Mis Hermanos Prefirieron A Mi Asesina Que A Mí - undefined novels & stories
Cocojam
Mi hermana adoptiva, Clara, me tendió una trampa. Afirmó que la obligué a beber sangre de bestia. El terror, según ella, le provocó un ataque al corazón. Debido a eso, mis tres amados hermanos vampiros me encerraron. Me atraparon en el observatorio, en la torre más alta, vinculada por una maldición de sangre. Golpeé la puerta, impotente, explicando y suplicándoles que me dejaran salir. Damien, mi hermano mayor y jefe de nuestra familia, me atravesó con una mirada de fría decepción. Luego, me dio la espalda. —Tu egoísmo tiene un límite, Lilith. Clara es una humana frágil. ¡Tiene una afección cardíaca! ¿La obligaste a tragar esa inmundicia? ¿Intentabas matarla? No quiero volver a ver este lado cruel de ti. Quédate aquí y piensa en lo que has hecho. Ethan, la estrella de rock, y Julian, el arquitecto gótico, ni siquiera pudieron mirarme. Sus voces estaban tensas por la ira y el agotamiento. —¡Soportamos tus berrinches, pero no para que lastimaras a nuestra familia! Nos has fallado, Lilith. Quédate ahí dentro y comprende lo que hiciste mal. Luego, levantaron con cuidado a la "inconsciente" Clara y desaparecieron por el pasillo. Pero ellos no lo sabían. El observatorio solo debía abrirse por la noche, pero algo falló. Cuando llegó la mañana, la cúpula no se cerró. La luz del sol, mortal para nosotros, entró directamente. Mi poder se evaporó. Mis gritos se convirtieron en silencio. Me convertí en cenizas. Tres días después, mis hermanos regresaron con una Clara "recuperada". Solo entonces se acordaron de mí. No tenían idea de que el sol ya me había ejecutado.
La Última Noche de mi Hermana - undefined novels & stories
Cocojam
En la familia Valenti, naces con un chip. Lo tienes metido en el biorreloj de tu muñeca y la pantalla marca la cuenta regresiva de tu vida. Todos veían cómo se consumían los números en el reloj de mi hermana y en el mío... Ella iba a morir cuando cumpliera los dieciocho. Por eso Vivian se convirtió en la princesa intocable de nuestra sádica realidad. Cada vestido bordado con diamantes era para ella. Las joyas más exóticas le pertenecían. Hasta el último rastro de humanidad de papá era suyo; ese único destello de calidez que solo mostraba después de enfundar su arma. Yo le tenía lástima. Su tiempo se acababa. Pero, por Dios, cómo la envidiaba. Tenía todo lo que yo nunca tuve: el amor de mis papás. Luego llegó la noche de su cumpleaños. Mis papás tenían miedo de que yo armara un berrinche y desatara la furia del Capo de alguna familia aliada. Así que me encerraron en el sótano. Húmedo. Helado. Mientras una fiebre mortal me consumía por dentro. Golpeé la pesada puerta de roble con los puños. —¡Mamá, por favor! ¡Déjame salir! —supliqué con la voz rota—. ¡Estoy volando en fiebre! Me va a estallar la cabeza... Del otro lado, la voz de mi mamá cortó el aire como una trampa de acero. —¡Ya basta, Sienna! Hoy es el cumpleaños dieciocho de tu hermana. ¡Su último día de vida! Deja el show. ¿Es que no puedes aguantarte por el honor de la familia? —Pero de verdad estoy enferma... —balbuceé. El taconeo se alejó por el pasillo hasta desaparecer por completo. Después de eso, la oscuridad me devoró. Y en mi muñeca, el reloj emitió el destello de una alerta crítica. ALERTA CRÍTICA: Incongruencia en signos vitales. Datos del chip vinculado incompatibles. Por favor, verifique al usuario.
Ahogada en su silencio - undefined novels & stories
Cocojam
Mi hermana era autista. Según los médicos, sufría una "sobrecarga sensorial severa". La regla era muy simple: nada de ruidos repentinos. Nunca. Por eso, toda mi vida transcurrió en silencio. Nunca usaba tacones. Nunca alzaba la voz. Ni siquiera podía reírme. Todo para evitar que mi hermana tuviera una crisis. Mi padre, Victor, el Don de la familia Castellano, solía agarrarme del hombro. Su rostro reflejaba pesar. —Sera, eres una buena hija. Es nuestro deber proteger a tu hermana. Tú eres fuerte y estás sana. Puedes sacrificarte un poco por ella, ¿verdad? Aquel día me encontraba en la terraza del segundo piso cuando, por accidente, tiré una maceta de rosas blancas. El estruendo de la maceta al romperse provocó una crisis en mi hermana, que tomaba el sol en el jardín. Por primera vez, Victor me miró como si fuera su enemiga. —¡¿No puedes estar en silencio?! ¡¿Quieres volverla loca?! —rugió. Mi hermana retrocedió aterrorizada y chocó contra una mesa de cristal. Entonces soltó un grito agudo. Victor pasó corriendo junto a mí, cegado por la rabia y el pánico. Mientras bajaba las escaleras para ayudar, me embistió con fuerza. Perdí el equilibrio y caí de pecho contra la esquina afilada de uno de los postes de hierro forjado de la barandilla. Un dolor intenso me atravesó el pecho. Abrí la boca para gritar, pero no salió ningún sonido. Toda mi familia corrió a rodear a mi hermana, que no dejaba de gritar. Nadie se molestó siquiera en mirarme. Mis pulmones se llenaron de sangre. Me estaba ahogando allí mismo, en el suelo. Todos pensaban que mi hermana, la autista, necesitaba el consuelo de la familia. Creyeron que yo solo me había caído y que podía esperar. Se equivocaron.
Amor del pasado - undefined novels & stories
Félix Quintero
Tres años después del amargo divorcio que destrozó mi hogar y dejó mi mundo hecho cenizas, el destino decidió jugarme una carta cruel. Me topé con mi madre en un restaurante de categoría, sentada en una mesa exclusiva y cenando muy tranquila con su hija. Cuando sus ojos se cruzaron con los míos, la máscara de perfecta alta sociedad se le desmoronó por un instante, revelando una mueca de absoluta incomodidad. Intentó actuar como si nada pasara, pero el peso de la culpa flotaba en el aire. Justo antes de levantarse para huir de la escena, sacó su costoso teléfono, abrió la aplicación y me tendió la pantalla con desdén. —Toma, déjame enviarte algo de dinero —dijo con esa falsa condescendencia que tanto detesto—. Para que tú y tu padre puedan comprarse algo decente de comer. Contuve el fuego que amenazaba con quemarme las entrañas y empujé su teléfono de vuelta, mirándola con desprecio. —No, gracias, Sarah. No finjas ahora. Nunca te importamos ni mi padre ni yo. Su rostro se endureció de inmediato; las líneas de la ira marcaron su piel mientras fruncía el ceño con furia. —¿Por qué tienes que ser tan maldito y terco como tu padre? Si te hubieras quedado conmigo en lugar de elegir su miseria, no estarías pudriéndote la vida trabajando de camarero. Dile esto de mi parte: si él tiene el valor de admitir que se equivocó, te recibiré de vuelta y te daré la vida de lujo que mereces. Me quedé allí, clavado en el suelo, mirándola con una frialdad que congelaría el infierno. No respondí nada. Guardé silencio. ¿Acaso no lo sabía? ¿O fingía demencia tan bien que lo había olvidado? Mi padre llevaba muerto exactamente tres años.
El adiós de la loba olvidada - undefined novels & stories
Cristal K
Tras rechazarlo, mi compañero destinado abandonó la manada con el corazón destrozado. Siete años después, regresó acompañado de su futura compañera, pero para entonces, el sanador de la manada ya me había dado un diagnóstico definitivo: «Deterioro extremo del espíritu licántropo». Era irreversible. Mi loba desaparecería en cuestión de meses; mi vida estaba a punto de terminar. Mi compañero destinado, el Alfa Roric, convertido ahora en el más poderoso de las tierras del norte, sonrió con burla al verme. Me encontraba pálida y delgada, apoyándome en mi hermana para no caer. —Ayla, han pasado siete años, ¿y eres tan débil que ni siquiera puedes pararte derecha? Cuando me rechazaste, ¿no dijiste que ese Beta era una mejor opción? ¿Dónde está ahora? Su voz estaba llena de odio. Me limité a bajarme de las mangas del abrigo para ocultar el temblor de mis dedos, una señal inequívoca de que mi poder se desvanecía. —Es solo un resfriado —respondí. Roric me miró de pies a cabeza con frialdad. —En ese caso, deberías venir a mi Ceremonia de Emparejamiento con Cressida. Te guardaré el mejor lugar. Solo sonreí. —No puedo; muy pronto me iré a un lugar muy lejano, lo siento. Enseguida, tomé a mi hermana de la mano, me di la vuelta y desaparecí entre las sombras.
Entregué Mi Vida a Mi Hermano - undefined novels & stories
Wayne Wyeth
Desde que nací, mis padres me mantuvieron conectado a un Sistema de Transferencia de Dolor. Por culpa de esa cosa, crecí con el cuerpo cubierto de cicatrices. Mi hermano mayor, Dylan Jeater, tenía albinismo e hidroa vacciniforme. Su enfermedad era tan grave que no podía exponerse a la luz. Los médicos aseguraron que solo viviría hasta los dieciséis años. Pero Dylan siempre había sido muy travieso. Se escapaba de casa para jugar afuera y, con el tiempo, las llagas terminaron cubriéndole el cuerpo. Mi padre, Robert Jeater, trabajó día y noche hasta reunir el dinero necesario. Después pagó una fortuna por dos brazaletes del Sistema de Transferencia del Dolor: uno para Dylan y otro para mí. Durante seis años, cada vez que mi hermano se exponía al sol, todo su dolor pasaba a mi cuerpo. Mi madre, May Jeater, solía abrazarme con cariño mientras me curaba las heridas. —Chester, perdóname —me pedía con dulzura—. Solo quiero que Dylan sea feliz durante el tiempo que le queda. Espero que puedas entenderlo. En la víspera de Año Nuevo, mis padres llevaron a Dylan a pasear. Aquel día el sol pegaba con fuerza. Apenas salimos de casa, me aparecieron ampollas por todo el cuerpo. El dolor fue tan intenso que no pude contener un grito. Dylan se arrancó el brazalete y empezó a llorar. —¿Te duele? ¡Está bien! Si tanto te duele, desactiva la transferencia y déjame morir del dolor —me gritó entre sollozos—. De todos modos, solo viviré hasta los dieciséis. Voy a morir tarde o temprano. Sin la protección del brazalete, su cuerpo sufrió quemaduras graves y perdió el conocimiento. Mamá me empujó con tanta fuerza que caí al suelo. —¡Dylan soportó todos esos años sin quejarse ni una sola vez! —me gritó, cegada por la rabia—. ¡Tú solo llevas seis años cargando con su dolor y ya no aguantas! ¡Él solo vivirá hasta los dieciséis! ¡¿Acaso está mal querer que sea feliz durante los pocos años que le quedan?! Papá cargó a Dylan en brazos. —Tampoco quiero verte sufrir —aseguró sin mirarme—, pero el dolor solo puede transferirse entre hermanos biológicos. Después, los dos corrieron con Dylan al hospital. Cuando se fueron, recogí del suelo el brazalete que mi hermano había tirado. Lo sostuve entre las manos y, en ese momento, el mío vibró en mi muñeca. Bajé la mirada. La pantalla se había encendido y mostraba un mensaje: «¿Desea transferir los años de vida que le quedan al usuario vinculado?». Sin dudarlo, presioné «Confirmar».
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status