Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Pasional
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

50
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
POV masculino
CEO/Magnate
Amigos de la Infancia
Hipócrita
Psicópata
Mujer Casada Joven
Primer Amor
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
La más Popular
Doble Reencarnación
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Diosa/Idol
Doctor/a
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Vecindario
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
Show more

Plot & Setting

52
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
18+
Seducción
Karma
Castigo al Infiel
Liarse con alguien
Drama Familiar Total
Drama Familiar
Despertar
Encuentro Amoroso
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Embarazo
Persecución por Amor
Amor Prohibido
Sistema
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Diferencia de Edad
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
Show more

Themes

21
Giro Inesperado×
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
Pasional
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
Show more

Giro Inesperado Short Stories & Novels

Discover a collection of enchanting Giro Inesperado short stories that explore the depths of passion. Perfect for readers seeking one-hour short stories to inspire and ignite their imagination about Giro Inesperado.
Cuando el Don lloró por ella - undefined novels & stories
Bella y Frágil
El banquete de la coalición mafiosa había alcanzado su punto álgido. De pronto, el ambiente en el gran salón cambió y la conversación se desvió hacia el joven y reservado líder de la familia Fumagalli. —Dante, antes de que ascendieras al poder, todos los viejos Dónes de las familias más importantes se morían por poner a sus hijas en tus manos —comentó uno de los invitados—. ¿Hubo alguna que te interesara de verdad? Me quedé a medio paso detrás de él; mis nudillos se volvieron blancos por la fuerza con la que sostuve mi copa. Dante no respondió de inmediato. Su mirada me recorrió de arriba abajo con una indiferencia gélida, para luego desviarse hacia Viviana Lombardi, quien acaparaba la atención de la multitud. —A ella —declaró él, con voz firme—. Siempre la quise a ella. Viviana se giró tan rápido que el vino de su copa se derramó sobre su muñeca. —¿Y entonces por qué demonios nunca apareciste cuando te di la tarjeta de acceso a mi hotel hace años? —reprochó ella, con los ojos enrojecidos. La aparente calma en el rostro de Dante se rompió por completo y frunció el ceño, desconcertado. —¿Tarjeta de acceso? Pensé que esa tarjeta era para Enzo Ricci. —¿Cómo pudo haber sido para Enzo? —refutó Viviana, con la voz quebrada—. ¡Es mi primo hermano! Una pregunta llevó a la otra y la verdad oculta durante años salió a la luz. Un soldado le había entregado la tarjeta de acceso a la persona equivocada; por culpa de ese maldito error, ellos jamás se habían encontrado. Viviana rompió a llorar allí mismo, y una expresión de profundo arrepentimiento nubló el semblante de Dante. Entonces, alguien entre la multitud soltó una risa burlona: —¡Qué tremenda coincidencia! ¿Cómo es posible que le hayan entregado la tarjeta a otra persona? ¿O acaso todo esto ya estaba planeado desde el principio? En un parpadeo, todas las miradas de la sala se clavaron en mí. Para el resto del mundo, yo solo era la mujer que seguía a Dante a todas partes como una tonta enamorada; todos en el entorno mafioso lo sabían. Me giré para mirarlo fijamente, esperando que abriera la boca, que dijera algo, que me defendiera. Deseaba que les recordara a todos que nos habíamos casado en secreto hacía cinco años y que él había sido quien me había cortejado con insistencia en aquel entonces. Pero Dante no pronunció una sola palabra. No negó la acusación tácita de la multitud. Se mantuvo en un silencio sepulcral, mirando al frente como si la humillación que yo estaba sufriendo no fuera de su incumbencia. Con los ojos fijos en él, me quité el anillo de bodas que había llevado puesto con orgullo durante cinco años.
Desalojando a la heredera - undefined novels & stories
Anna Smith
Con ocho meses de embarazo, la secretaria de mi esposo hizo que congelaran todas mis tarjetas bancarias. Por teléfono, soltó una risa fría y dijo: —A partir de ahora, cada centavo que gastes necesita mi aprobación. Jack trabaja demasiado duro como para desperdiciar su dinero en una mujer inútil que solo sabe ir de compras. Ese mismo día, me llevaron de urgencia al hospital con contracciones. Pero, cuando intenté pagar, todas las tarjetas que intenté usar fueron rechazadas. Y, como si eso no fuera suficiente, también había sacado a mis padres de su suite privada para adultos mayores y los había trasladado a la habitación más barata disponible. ¿Su razón? Dos viejos comunes no tenían derecho a desperdiciar el dinero de Jack. Me reí. Ella no tenía idea de que esos «viejos comunes» eran el Don y la Donna de la familia Bellandi, la pareja que había controlado el bajo mundo de Italia durante décadas. No tenía idea de que la empresa de Jack, su reputación, su fortuna… todo lo que poseía había venido de la familia Bellandi. Mis padres ya tenían planeado retirarse por completo después de que naciera mi hijo, e iban a entregarme toda la familia. A mí… Y a Jack. ¡Qué lástima! Jack había permitido que ella humillara al único poder real junto al que alguna vez tendría la oportunidad de estar. Tres días después, Jack organizó una fiesta de bienvenida para su misterioso inversionista. Frente a todos, su secretaria marcó el número del inversionista. Al segundo siguiente, sonó mi teléfono.
Para ser libre tenía que morir - undefined novels & stories
Eternity
Durante el banquete anual de capos de la familia, Marco Costa declaró ante todos que la organización brindaría protección a una sola mujer: Rosa Frost, su primer amor de la infancia, quien estaba recién divorciada y de regreso en el círculo de la mafia. Tras el anuncio, las demás mujeres se escabulleron una tras otra en la oscuridad de la noche, con su dinero, su dignidad y sus nuevos protectores ya asegurados. Solo yo, Viola Rossi, la que alguna vez fuera su Donna, quedé completamente excluida de la familia Costa, sin un solo lugar a donde ir. Veintiún años atrás, el sistema me había arrastrado a esta vida con un mandato brutal: lograr que uno de los cuatro hombres en juego se enamorara de mí. Si lo conseguía, podría regresar a mi vida real con un cuerpo sano. Pero fracasé; todos y cada uno de ellos terminaron eligiendo a Rosa. —La última pizca de piedad del sistema termina aquí. Vuelve a casa. Poco después, me encontraba atrapada en un almacén portuario en las ruinas de Brooklyn, con la pistola en mano. Cerré los ojos, resignada. Sin embargo, justo cuando la oscuridad estaba por cernirse sobre mí, un grito crudo y furioso que pronunciaba mi nombre rompió el silencio; sonaba como si el hombre que lo emitía estuviera dispuesto a quemar el mundo entero con tal de llegar hasta mí.
Mi lazo sagrado: El hermano de mi ex - undefined novels & stories
Charming Fries
Yo era la adivina personal de Tarot del Alfa. En la víspera de mi ceremonia de mayoría de edad, él me pidió que eligiera a uno de sus dos hijos como mi compañero. —Seraphina, quienquiera que elijas heredará todo lo que tengo, incluido el título de Alfa. En mi vida anterior, estaba perdidamente enamorada de su hijo menor, Theodore. Lo había elegido sin pensarlo dos veces. Pero el día de nuestra boda, él me encerró en el sótano y me atravesó el corazón con una daga impregnada de acónito. —Si no hubieras manipulado la lectura del Tarot para obligarme a casarme contigo, Sophia no habría huido de la manada con el corazón roto… y los cazadores no la habrían despedazado. ¡Ahora te enviaré al infierno para que supliques perdón! El veneno se extendió por mis venas. Solté un aullido desgarrador y morí sumida en la desesperación. Pero la Diosa de la Luna me concedió otra oportunidad. Había regresado, de pie justo en el mismo lugar donde estuve el día en que el Alfa me pidió que sacara una carta del Tarot. Mis dedos se quedaron suspendidos sobre la misma carta que había elegido en mi vida anterior. El Alfa me miró. —¿Esta? Sin dudarlo, tomé exactamente la misma carta. —Sí.
Me Llamaron Zorra por un Perfume - undefined novels & stories
Valentina Victoria
Pedí unos días libres para asistir como dama de honor a la boda de mi mejor amiga. Apenas aterricé, ella ya me tenía preparados un celular de último modelo, un bolso de diseñador y, además, me había hecho una transferencia de 50 mil dólares. —Es un detalle por haber venido hasta acá. Aunque me vaya a casar, tú sigues siendo la persona más importante de mi vida. Me emocioné muchísimo. Al día siguiente, me levanté muy temprano, me puse el vestido de dama de honor y fui a buscarla. Carmen Silva se estaba maquillando. Al verme entrar, se volvió hacia mí, emocionada, y me hizo señas para que me acercara. Pero apenas me acerqué, su expresión se enfrió de golpe. —¡Zorra, lárgate de mi boda ahora mismo! Me quedé helada.
Humillaron a la Hija del Millonario - undefined novels & stories
Remolacha
En Navidad, mi papá me regaló una pulsera de oro macizo. Mis compañeras de cuarto exclamaron con envidia y me insistieron en que las invitara a comer algo. Yo acepté con una sonrisa y les dije que fueran primero, que yo llegaría enseguida. Cuando salí del baño, la habitación ya estaba vacía. Solo la laptop de Josefina seguía encendida, con la pantalla emitiendo una luz tenue. Me acerqué para apagarla. Pero justo entonces apareció una notificación de un grupo de WhatsApp llamado "Liga contra las interesadas". "Con razón anoche no volvió. Seguro se vendió toda la noche por esa pulsera de oro macizo." "Anteayer fue un bolso de marca, hoy una pulsera de oro macizo. Con tantos tipos con los que seguro se acuesta a diario, quién sabe cómo tendrá eso de allá abajo." "Hoy tenemos que sacarle una comida cara. Su dinero no viene de nada limpio. Si nos lo gastamos nosotras, hasta le hacemos un favor." En el cuarto éramos cuatro chicas. Y las otras tres estaban metidas en ese grupo. No hacía falta pensar demasiado para saber que la persona de la que hablaban era yo. Al final, esas amigas a las que siempre traté con sinceridad no eran más que un puñado de ingratas.
El símbolo sexual que el Don nunca podrá tener - undefined novels & stories
Peachy
Mi figura siempre atrae miradas adondequiera que vaya. Mis ojos, intensos y penetrantes, tienen esa extraña capacidad de desarmar a cualquiera que se cruce en mi camino. En Hollywood me consideran uno de los mayores símbolos de belleza y sensualidad. Sin embargo, después de cinco años viviendo en esta ciudad, ningún productor se ha atrevido siquiera a acercarse a mí. La razón es simple: el hombre que comparte mi cama es Don Vincenzo, el jefe más temido y despiadado de la mafia de Nueva York. Pasé siete años a su lado y, durante todo ese tiempo, me hizo creer que era especial. Después de cada encuentro, cuando por fin recuperábamos el aliento, me envolvía entre sus brazos, me besaba con devoción absoluta y me llevaba al baño para borrar con delicadeza cualquier rastro de la pasión que acabábamos de compartir. ¡Qué ingenua fui al pensar que sería la única mujer de su vida y que algún día llegaría a ser su Donna! Todo cambió la noche de mi cumpleaños número veintiocho. Después de la cena familiar, lo escuché hablar de mí y reírse con uno de sus hombres de confianza. —Chloe sirve para pasar el rato, pero mi Donna tiene que ser alguien diferente. En ese instante, arranqué de mi pecho el corazón frágil que había creído en cada una de sus promesas y decidí convertirme en lo que él, aparentemente, deseaba: una amante perfecta, una mujer interesada únicamente en su dinero. Pero, para mi sorpresa, ni siquiera eso fue suficiente para Vincenzo. Sus ojos oscuros y penetrantes se clavaron en los míos. —¿De verdad no quieres nada más de mí, además de un penthouse en Manhattan? Deslicé suavemente los brazos alrededor de su cuello y fingí sorpresa. —¿Me estás diciendo que también puedo pedirte un Ferrari?
El Alfa se arrepintió de su traición - undefined novels & stories
Stars
Tres días antes de la Ceremonia de Apareamiento, el Alfa me confesó su infidelidad. —Mientras estabas fuera por negocios, me acosté con Sophie. Pero no te preocupes. Aun así seguiremos adelante con la ceremonia. Tú seguirás siendo la Luna de la manada. El corazón se me heló. Lo dejé sin pensarlo dos veces. Al día siguiente, la chica a la que había patrocinado durante diez años apareció en la puerta de mi casa. —Vivian, estoy esperando un hijo de Ethan —dijo, acariciándose el vientre apenas abultado, con una mirada llena de arrogancia—. Este bebé será el heredero del Alfa, así que ya puedes rendirte. Pero lo que Ethan no sabía era que yo también estaba embarazada. No se lo dije. Simplemente reservé un boleto para irme de la manada. Lo que jamás imaginé fue que, después de mi partida, Ethan perdería la cabeza intentando encontrarme.
Extorsión al hombre equivocado: su Don. - undefined novels & stories
Peachy
Esa camarera VIP, nueva en el club, insistía siempre en que fuera yo quien la atendiera. Como era buena para el negocio, no le di demasiada importancia. Sin embargo, un fin de semana, alrededor de las dos de la madrugada, mientras descansaba en la cama de mi penthouse, me llamó y comenzó a darme órdenes a los gritos. —Estoy en la suite «Paraíso». Sube ahora mismo con una botella y atiéndeme como corresponde. Tuve que aguantarme la risa. Esa mujer actuaba de una forma realmente absurda. —Son las dos de la mañana. ¿Me estás ordenando qué hacer? No soy tu guardaespaldas ni tu proveedor personal. Ella resopló con una voz que destilaba arrogancia. —Mi primo es el gerente del club. Deberías sentirte honrado de atenderme. Ah, y por cierto, aún no has pagado la tarifa de protección de este mes. Más te vale moverte y venir ya, o le diré a mi primo que te arroje al río Chicago. Vaya. Parecía ignorar un detalle bastante importante: todos los muelles del río Chicago, sin excepción, me pertenecían.
El juguete del jefe - undefined novels & stories
Vincent
Todos me advirtieron que jamás me enamorara de Dante Moretti. Decían que era el fantasma de la familia Velasco: el segundo al mando que ordenaba ejecuciones sin parpadear, con el corazón más frío que el cañón de su propia pistola. Pero cuando me doblegó sobre aquel escritorio de caoba y presionó su boca contra mi oído, exigiéndome que pronunciara su nombre, fui lo suficientemente estúpida como para creer que aquello era posesión. Me tomó un año entero abrir los ojos a la verdad. Las fotografías bajo llave en el cajón de su despacho nunca fueron mías. La mujer vestida de blanco que lo esperaba los domingos por la mañana en el distrito de la catedral nunca fui yo. La chica que recibió una bala por él, a la que él llamaba su «salvación»... Su nombre es Elena Abate. Y resulta que Elena es la hija de mi madrastra. Para salvar a la familia, mi padre intenta venderme por quinientos millones a un heredero de los Agosti que ya tiene un pie en la tumba. Mi madrastra conspira para borrarme del mapa por completo. ¿Y el hombre que creí capaz de reducir esta ciudad a cenizas por mí? El día que más lo necesité, estaba subiendo a Elena por las escaleras, cargándola en brazos como si fuera un objeto sagrado. Todos pensaron que yo era solo un peón que podían mover a su antojo en su tablero de ajedrez. Se equivocaron. Si Dante no puede dejar ir a su precioso amor de infancia, a su «salvación», entonces me convertiré en la «viuda» de alguien más. Si Elena cree que ya ganó este juego, dejaré que mire desde la primera fila cómo una mujer que no tiene nada que perder lo destruye todo. Mi nombre es Serafina. Recuérdalo. Porque estoy a punto de convertirme en el castigo que ninguno de ustedes vio venir.
Bajo la lluvia de Nueva York - undefined novels & stories
Renata Palacios
Durante el banquete de la familia Colonetti en Nueva York, me encontré de pie en el centro del gran salón junto a más de una docena de jóvenes de distintos clanes. Todas esperábamos lo mismo: ser la elegida. Esa noche, Víctor, el heredero de los Colonetti, debía anunciar a su prometida y entregarle la reliquia de la familia: un prendedor de lirio. Como hija ilegítima, yo sabía muy bien lo que se jugaba en ese instante; si ese prendedor no terminaba en mis manos, mi destino ya estaba escrito: me enviarían a Chicago para un matrimonio arreglado. Pero Víctor, el mismo hombre que una vez me prometió una vida juntos, cambió de opinión sin previo aviso. Con una sonrisa cínica, colocó el prendedor de lirio en el vestido de la mujer que estaba a mi lado. Luego, se inclinó hacia mi oído y susurró: «Deja que tu hermana Emily tenga su momento hoy. Ella también es una hija ilegítima como tú y jamás la han valorado. No te preocupes; mientras yo esté aquí, nadie te obligará a casarte por contrato». Aunque lo miré con ojos suplicantes, él me ignoró, estiró el brazo y dejó que Emily se colgara de él. —Emily es dulce y compasiva —declaró ante todos—. Ella se merece el prendedor de lirio. Esas palabras —dulce y compasiva— me convirtieron en el hazmerreír de toda la noche. Al día siguiente, abordé un vuelo a Chicago dispuesta a desaparecer, pero entonces Víctor entró en pánico. Movió todas sus influencias y, en un acto de locura, ordenó cancelar cada vuelo que tuviera como destino Chicago.
El labial de mi jefe mafioso - undefined novels & stories
Heliotrope
Yo había amado a Damian Moretti desde lejos durante dos años. Él era mi jefe, el heredero intocable de una de las familias más peligrosas de Nueva York y el tipo de hombre que ninguna mujer debería desear, a menos que estuviera preparada para terminar destruida. Entonces me entregó un lápiz labial. Al principio pensé que solo era un regalo. Hasta que lo toqué y Damian Moretti, el hombre más frío de la habitación, casi se derrumbó frente a todos. Fue entonces cuando descubrí su secreto. El lápiz labial estaba conectado a él. Cada toque, cada giro, cada pasada de color, él podía sentirlo. No me había dado un regalo. Me había entregado poder sobre él. Y cuando la oficina empezó a murmurar, cuando otra mujer intentó reclamar lo que era mío, Damian finalmente les mostró a todos la verdad. El despiadado heredero de los Moretti solo se arrodillaba ante una mujer. Yo.
La Falsa Demencia de la Donna - undefined novels & stories
Echo
Durante tres años fui la Donna de los Valenti, una familia que no dejaba de ganar poder. Un día, Enzo se reunió en un club privado de puros. Como me preocupaban sus problemas de estómago, fui a llevarle sus antiácidos de siempre. Me quedé afuera del salón privado y escuché reír a sus hombres. —Don Enzo, ¿de verdad va a seguir escondiendo a Clara en la mansión de Lago Plateado toda la vida? —Esa heredera Moretti, la loca de la casa principal, sigue paseándose como si fuera la Donna de la familia Valenti. Enzo se masajeó el puente de la nariz. —Si no se hubiera llevado un balazo en la cabeza por salvarme ni perdido la razón, y de no haber necesitado yo con tanta urgencia el dinero de su familia, jamás me habría involucrado con una mujer ajena a esta vida. Suspiró con desprecio antes de sentenciar con frialdad: —Pero Clara es mi esposa legal. El fideicomiso familiar y el acta de matrimonio del registro civil están a su nombre. Stella no es más que un juguete que tengo guardado en la casa principal. En cuanto Clara dé a luz a un heredero, la traeré a casa para siempre. Apreté la caja de antiácidos hasta que mis nudillos palidecieron; el cartón se arrugó en mi mano. En la iglesia, él había intercambiado conmigo juramentos de sangre y anillos, pero fue Clara quien firmó los papeles en el registro civil. Me tomó por estúpida con tal de proteger la reputación de esa mujer. Apretando la caja contra mi pecho, di media vuelta y volví a perderme entre las sombras. Él no tenía ni idea de que yo había recuperado la cordura hacía tres días. Jamás se imaginaría que ya le había enviado un mensaje cifrado a mi hermano, quien dirigía un imperio empresarial desde nuestro hogar en Solaria, al otro lado del océano. Estaba harta de cargar con ese maldito título de los Valenti.
Me casé con tu hermana mayor - undefined novels & stories
Fiona Talia
En la víspera de nuestra boda, Evelyn Gates falleció trágicamente tras sufrir una fuerte caída. Al ver la devoción absoluta que le había profesado hasta el último instante, todos los invitados a la ceremonia asumieron que el dolor me consumiría y que terminaría quitándome la vida por ella. Sin embargo, no derramé ni una sola lágrima. Tres años después, el destino volvió a cruzar nuestros caminos. Evelyn no solo estaba viva y coleando, sino que pretendía no recordar absolutamente nada de su pasado. —¿Dices que eres mi ex prometido? Después de tantos años... ¿por qué luces tan demacrado y arruinado? Bueno, por los viejos tiempos, te concederé un día a la semana para que vengas a atenderme. Ni siquiera me molesté en sostenerle la mirada. Sabía perfectamente lo que estaba planeando. Evelyn no tenía la menor idea de que la misma noche de su supuesta muerte, llegó a mis manos una grabación de video donde se la veía perfectamente lúcida, revelando que había fingido su amnesia durante tres años para viajar por el mundo y disfrutar junto a Cole Anderson. Durante todo ese tiempo, yo ya había continuado con mi vida... y mi actual esposa era su hermana mayor.
La Traición del Juego Final - undefined novels & stories
Mónica Herrera
Todos los empleados de la empresa, incluida yo, fuimos arrastrados a la fuerza a un juego extraño. Al principio, el título que apareció en pantalla fue: "Guerra vegetal". Todos se lanzaron a escoger campamentos al aire libre o refugios seguros con agua de sobra. Solo yo escogí un departamento prefabricado de plástico en el piso veinte de una ciudad desértica abandonada, sin agua ni electricidad. Mi jefa se burló de mí frente a todos, diciendo que no tenía ni dos dedos de frente. Nadie quiso formar equipo conmigo. Incluso apostaron a que no aguantaría ni tres días antes de morir. Cuando llegó el momento de elegir habilidades, todos se pelearon por habilidades prácticas, como la teletransportación, el inventario infinito o el control limitado de metales. Yo, en cambio, elegí la fotosíntesis inversa: una habilidad capaz de convertir la humedad del aire en energía y mantener las funciones vitales básicas. Muy pronto, Alejandro usó sus permisos de administrador para silenciarme en el grupo de chat. Era evidente que ni siquiera querían darme la oportunidad de enviar mis últimos mensajes suplicando ayuda antes de morir. Pero cuando el sistema cerró la fase de preparación y desactivó los permisos de administrador, todos se quedaron helados. La interfaz se reinició. El nombre del juego había cambiado. Ahora se llamaba "Apocalipsis magnético".
El Borracho que Me Hizo Su Reina - undefined novels & stories
Mónica Herrera
Invité a mis compañeros a un bar para divertirnos, pero al momento de pagar descubrí que no tenía saldo suficiente. Desesperada, caminé hacia el reservado VIP donde estaba sentado aquel hombre guapísimo. —Cúbreme la cuenta. Luego te transfiero. El hombre me miró con una frialdad fingida. —Señorita, ¿nos conocemos? Le arrebaté la copa de la mano. —No. Pero pregúntale a tu guardaespaldas cuántas veces me ha pedido ayuda por tu culpa. Ya te he sacado de apuros varias veces. ¿Tanto te cuesta devolverme el favor aunque sea una vez? El hombre puso cara de no entender nada, pero el guardaespaldas que estaba a su lado se llevó una mano a la cara. —Señor, es verdad. Cada vez que usted se emborracha, no deja que nadie se le acerque. Solo a ella la deja acercarse. Para poder llevarlo a casa, he tenido que llamarla varias veces y pedirle ayuda.
Tres Castigos para el Alfa - undefined novels & stories
Circle Master
El día que Cole, mi compañero destinado, se paró frente al altar para unirse a Kate, su amor de la infancia, yo estaba ahí, de pie entre la multitud y aplaudiendo. La manada entera asumió que yo había perdido la cabeza por culpa del despecho. Cole pensó exactamente lo mismo. Se acercó hacia mí a zancadas, atrapó mi muñeca con una fuerza brutal y me gruñó una advertencia al oído: —Este es el mayor sueño de Kate, el único deseo que ha pedido en toda su vida. Está muy frágil. Quién sabe cuánto tiempo le quede. No querrás cargar con la culpa de verla morir con este arrepentimiento, ¿verdad? Le dediqué una sonrisa para ocultar mi asco y le di un trago a mi copa de champán. —Por supuesto que no —respondí. En mi vida pasada, vi a Kate burlarse de mí en mi cara mientras se escondía en los brazos de Cole. Esa vez perdí los estribos, grité a los cuatro vientos toda mi furia y arruiné la estúpida ceremonia hasta obligar al Alfa a cancelarla. Kate no soportó la humillación pública. Salió huyendo con su típica actuación de víctima y murió en un accidente de auto. Como venganza, Cole inventó cargos de traición a mis espaldas para destruir a mi manada. La Alianza encarceló a mis padres y los condenó a morir de hambre en una celda durante diez días. Yo fui exiliada. Me convertí en una renegada y encontré mi fin acorralada y despedazada por una jauría salvaje. Fallecí con una sed de venganza que me nacía del alma. Pero en esta nueva vida, le iba a dar justo lo que se merecía. Por cada traición en mi contra, le arrancaría uno de los privilegios que mi familia le otorgó a su manada. Tres traiciones. Tres privilegios. Y al final, el gran Alfa se quedaría sin nada.
El arrepentimiento barato del prometido. - undefined novels & stories
Sago Pudding
Una semana antes de la boda, Lorenzo cambió el nombre que figuraba en la solicitud de matrimonio y lo reemplazó por el de su tío, Enzo, el nuevo líder de la mafia. Uno de sus amigos lo miró sorprendido. —¿Has perdido la cabeza? Selena te ha esperado durante siete años. ¡No ha puesto los ojos en ningún otro hombre! ¿Y ahora vas a entregársela a tu tío, el hombre más despiadado que existe? Enzo soltó una sonrisa desdeñosa. —Lena y yo hicimos una apuesta, y le prometí que cumpliría cualquier cosa que me pidiera. Además, cuando Selena descubra el cambio, entrará en pánico y vendrá a suplicarme que lo arregle. Y, seamos sinceros, ¿de verdad creen que mi tío querrá casarse con ella? En cuanto vea lo que hice, cancelará el compromiso. Al final, de una forma u otra, terminará casándose conmigo. Hablaba con una frivolidad absoluta, como si todo fuera un juego, y el grupo estalló en carcajadas. Yo llevaba un buen rato escuchando, oculta detrás de la puerta, y sentí que el corazón se me helaba. El día de la boda, me presenté tal como estaba previsto. Lorenzo, siempre tan seguro de sí mismo, perdió el control e intentó entrar por la fuerza en la iglesia. —¡Soy el novio! ¡Yo debería estar ahí!
Caminito de mi Escuela - undefined novels & stories
Cazzandro
—No me lama ahí… Me está llamando mi esposo… Contesté, muerta de vergüenza. No dejé que mi marido, del otro lado de la línea, se diera cuenta de que en ese momento yo tenía a otro hombre con la cabeza hundida entre mis piernas…
Así que hui con mis gemelos - undefined novels & stories
Bagel
El día que el primer amor de mi esposo dio a luz en su lecho de muerte, mi suegro —el señor de la familia Lupo— puso a diez hombres armados frente a mi puerta. Tenían miedo de mí; les aterrorizaba que yo perdiera la cabeza, irrumpiera en la sala de partos y arruinara el nacimiento del primer heredero de la familia. Pero jamás me acerqué a la salida, ni siquiera cuando los llantos del recién nacido resonaron por todo el pasillo. Mientras tanto, la madre de Luca sostenía con fuerza la mano de la mujer en la cama del hospital, dejando escapar un largo suspiro de alivio. —Bianca, ya pasó. Esa estéril de Stella no te tocará ni a ti ni a mi nieto. Luca se inclinó hacia ella y limpió con delicadeza el sudor frío de su frente. Sus ojos desbordaban una ternura que él jamás tuvo conmigo. —No te preocupes. Mi padre ordenó cerrar todo el hospital con sus hombres. Si ella se atreve a armar un escándalo, yo mismo me encargaré de echarla de la familia y quitarle el apellido. Solo cuando confirmaron que yo no aparecería para causar problemas, él se relajó por completo. Luca no lo entendía. Desde su perspectiva, solo estaba saldando una deuda: dándole un hijo a una mujer moribunda para cumplir su último deseo. ¿Por qué yo no podía ser lo suficientemente madura para aceptarlo? ¿Por qué no lograba entenderlo? Una sonrisa de satisfacción se dibujó en sus labios al mirar al bebé envuelto en mantas. Incluso llegó a pensar que, si yo simplemente tragaba mi orgullo, admitía mi error y mostraba un poco de piedad hacia Bianca, él perdonaría mi frialdad. Me lo compensaría permitiéndome ser la madre adoptiva del niño y dejándome seguir siendo su esposa ante el mundo. Pero lo que él no sabía era que yo ya había firmado los papeles de divorcio. En una semana, cortaría todo lazo con ellos, me llevaría a los gemelos que crecían en mi vientre y me marcharía para siempre. Jamás nos volveríamos a ver, ni en esta vida ni en la otra.
PREV
12345
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status