El ALFA MASHERANO
si no te sacaba de ahí ese hijo de puta te habría tomado aunque fuera por la fuerza, no podía permitirselo, no cuando tú eras la luna que la diosa me dió, la que tanto busqué y esperé
— Te amo Lizandro Mascherano, te amo tanto que no podria vivir sin tí, no me dejes nunca, monte alejes nunca de mí, solo tu puedes hacer que mi corazón lata de amor
El alfa sonrió, escuchar las palabras de su luna lo hacían sentir dichoso, amado, deseaba poder detener el tiempo y quedarse así observando los bellos ojos de su amada luna
Mientras tanto en la mansión Mascherano, Anastasia no podía salir del cuarto de baño, ella tenía vómitos, algo muy inusual para una vampira, los seres sobrenaturales no solían en