AMANTES ©
—Es que no sé si nuestro segundo hijo nacerá en Escocia o aquí en Miami —le soltó riéndose a carcajadas al verlo como sus ojos se abrían por el asombro.
—¿Estás embarazada?
—Sí…
La tomó en los brazos y la besó, con pasión, deseo. Pero sobre todo con mucho amor y devoción.
—¿Sabes cuanto te amo? —susurró él en su boca.
—Sí, lo mismo que te amo yo…
—Eres la esposa que me representa, la madre de mis hijos, mi amiga —la devoró en un beso, luego rompió el beso para agregar—. Pero más que eso… eres mi mujer, y mi amante.