Seis Años y Aún Me Debes un Amor
Sin importarle los sentimientos de él, se había encaprichado con la idea de pasar toda la vida a su lado, sin entender lo que realmente significaba amar de forma natural y sana.
Julio le había enseñado que aferrarse a la fuerza a alguien solo causa sufrimiento, y que el amor debe fluir sin presiones.
Al final, el destino tiene sus propios hilos. Si dos almas están destinadas a estar juntas, la vida encontrará la forma de unirlas, y si no, hay que aprender a soltar. El amor verdadero siempre tiene su propio destino.