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Sin Salvación

Sin Salvación

Así tampoco hay riesgo de que escape. —Jajaja, entonces podríamos tenerla días enteros y divertirnos a nuestro antojo, explorando bien los límites del cuerpo humano... Al escuchar eso, Jimena tembló de pies a cabeza aterrorizada.
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Entre Traición y Venganza

Entre Traición y Venganza

¿Qué ganarías armando un escándalo? Miraba los ojos de Andrés. —¿Una travesura de niñas? Andrés, ¿sabes cómo temblaba Sofía cuando la encontré encerrada en el baño? ¡Eso no fue un simple juego, fue pura maldad! La competencia ya estaba en marcha, pero Sofía había desaparecido sin razón. Cuando por fin la encontré, estaba acurrucada en un rincón, temblando.
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La aventura de mi marido

La aventura de mi marido

Mis dedos se clavaron en su espalda cuando introdujo su miembro en mí. —¡Ohh! Lucas, ahh~ —Oh, joder… Gemí mientras él empujaba con más fuerza y yo intentaba controlar las reacciones de mi cuerpo. Mis caderas también empezaron a moverse para encontrarse con cada embestida. —Ahh… —un gruñido salió de su boca que me calentó aún más. Mis ojos daban vueltas mientras miraba cada embestida que hacía.
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Cautiva por el mercenario

Cautiva por el mercenario

Despertaba al salvaje dragón que dormía en su pecho y ahora la mirada con unos ojos encendidos por el deseo y la determinación. Al quedar desnudo se lanzó sobre ella. Elena lo recibió como una flor caníbal, abierta a plenitud para mostrar su inigualable belleza, cerrándose con firmeza alrededor de su víctima, dispuesta a no soltarlo hasta consumirlo por completo. Sus cuerpos rodaron por la cama entre jadeos y gruñidos, sin dejar de tocarse, de amarse, ni de buscar su propio placer.
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El precio de la mentira: Mi enemigo es el padre de mi hijo

El precio de la mentira: Mi enemigo es el padre de mi hijo

Y si ese orador hijo de puta llega a atravesarlo, te bañaré con su sangre. Siempre le ha gustado que sea crudo, sin escrúpulos y se lo demuestro una vez más cuando le rompo el coño con un solo empellón, que la deja con los ojos llenos de lágrimas debido a su excitación. Su rostro se desvanece, la boca se abre y no doy crédito al éxtasis que me cubre cada extremidad. —¿Así te gusta, Valkirya? —rompo el silencio— ¿Sexo salvaje conmigo es lo que buscabas?
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Perversos Deseos

Perversos Deseos

Sé que se está conteniendo porque un hombre como él no debe practicar sexo vainilla, sino todo lo contrario, sexo rudo y salvaje. Entre embestida y embestida creo que he perdido la noción del tiempo. Nuestros cuerpos se encuentran sudorosos y ni hablar de nuestras respiraciones. Cuando finalmente logramos alcanzar lo que debe ser el tan maravilloso orgasmo nuestros cuerpos quedan exhaustos uno al lado del otro. Cuando todo ha finalizado intento levantarme para buscar mi ropa e irme, él me atrae a su cuerpo quedando atrapada entre sus brazos.
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La Hija de mi Esposa: Mi Tormento

La Hija de mi Esposa: Mi Tormento

Pero de pronto, como un flash oscuro, recordé los últimos meses. Recordé la cabaña, el Hotel Vesper, su oficina, la carretera, entre otras partes. Recordé las veces que Alejandro y yo nos habíamos dejado llevar por la pasión. Sexo salvaje, apresurado, en lugares y momentos absurdos, sin protección. En el calor del momento, su control desaparecía y mi razón también. Las palabras de Eva sobre la "adicción al sexo" de Alejandro repicaron con un significado nuevo y escalofriante. No solo se trataba de su apetito, sino de la imprudencia que compartíamos.
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esposa por contrato

esposa por contrato

ANDROMACA Aumenta el empuje de su cadera hasta límites inaguantables, renaciendo en mi cuerpo aquellas sensaciones que siempre experimento cuando me hace suya, a si a lo bruto queriendo partirme en dos y llevándome al ya las brasas incandescentes del sexo. Mi hombre es una bestia la cual en cuatro me penetra como una bestia desatando un río caudaloso de jugos cálidos que se mezclan con la sensación de ardor de mi vagina, me sujeta fuerte de las caderas mientras sus pelotas chocan una y otra vez contra mi sexo que lo aprieta en tanto gimo al sentirlo tan profundo y rico. Me estremezco en jadeos entrecortados por los balbuceos de frases amorosas y pasionales que suelta más fuerte sus embates d
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Cita a ciegas con un CEO

Cita a ciegas con un CEO

El camarero dejó el servicio dentro de la habitación y salió. Chelsea lo besó por segunda vez, esta vez deseaba ser suya con pasión, aún la sangre hervía dentro de Steve, por lo que la tomó desesperadamente, rasgó con ambas manos el camisón de algodón dejando expuestos sus senos y su sexo, luego la llevó hasta la cama, la empujó con fuerza ella se dejó caer, la tomó de ambas piernas entrelazando sus brazos y la arrastró hasta que sus nalgas quedaran en la orilla de la cama, se arrodilló y devoró su sexo con hambre y sed de saborear sus fluidos vaginales. Ella gimió de placer, aquella especie de sexo salvaje la hizo estremecer y provocó en ella un morbo nunca antes sentidos. Tres encuentros s
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Hermanos Ceo`s

Hermanos Ceo`s

Tenía propuestas e invitaciones sexuales que no desechaba y la estamina suficiente para follar toda una noche. Y lo hacía. Mas no comprometía más que eso: una velada. No citas, no encuentros con otro objetivo que la mutua satisfacción de los instintos. Joder, si el sexo le gustaba más que respirar. Probablemente igual o más que a Kaleb, aunque no tuviera su puntito por lo kinky o el BDSM. Lo de él era más exótico: el Tantra. Las artes amatorias orientales, que había descubierto en sus frecuentes viajes.
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