Lobo Oscuro
Le siguieron los aullidos colectivos, al sentir el llanto lacónico de un rey Alpha deshonrado.
—¿Confías en mí?.—Le pregunto a la hermosa bruja, mirándola a los ojos.
—¡Sí.—Solo basto esa respuesta, más, percibir el olor fétido característico de los lobos, acercarse a donde estaban, incluso diviso el pequeño brillo rojo infernal que destilaban las cuencas visuales de Andrake Feridank.
Tomó a la bruja, la abrazo con fuerza. Se lanzo al vacío, atrás se quedó carcomiendo el espacio, los ecos del aullido aciago del Licán, que los vió escapar.