Niña Mala y Billonaria
Esto era peor que un malentendido en una cita a ciegas en la que una persona llega creyendo que habla con su cita, pero resulta que no es y esa persona está es esperando a un sicario que planea contratar… mejor dicho, que eso hubiera tenido más sentido.
—Esperen —dijo el hombre—. Usted es Camilo Ponce, ¿cierto? —me miró y asentí— Conoce al abogado Carrara, ¿verdad?
—Carrara… —dije— ¿Usted trabaja para Carrara?
—Trabajo para la compañía, señor Ponce, pero Carrara fue quien me contactó, contrató y a quien he estado entregando los informes sobre el seguimiento hecho a la señorita Valentina…