Las Alas Del Amor
Porque lo peor no es la caída, ni el golpe: lo peor es levantarse del suelo, poner los pies nuevamente en el suelo cuando te queman los huesos y la cabeza te da vueltas por el impacto.
A veces, ni siquiera estamos listos. Nos mentimos, pensamos que somos fuertes, que hemos aprendido a manejarlo todo, pero al final, todos tenemos un límite. No lo aceptamos, porque no estamos hechos para aceptar que no podemos controlarlo todo. Pero cuando llega ese segundo, cuando el muro de tus expectativas se deshace, no tienes más opción que mirar de frente. No hay espacio para escapar, ni para esconderse. La vida no se detiene, ni siquiera para tus dudas.