En la Mirada del Alfa
Ojos castaños que destellaban fuego, mirándola con deseo, como si fuese un lobo dispuesto a devorarla, aquel Ceo multimillonario, tan refinado, tan elegante, un caballero en forma de palabras finas, aquella desnudez, su hermosa piel morena que parecía besada por el sol, los cincelados pectorales, un hombre demasiado apuesto remojándose los labios, uniéndose a aquella fiesta sensual y erótica, ella en medio, sintiendo como aquellos dos que habían comenzado a poner de cabeza su mundo, la tomaban como bestias salvajes entregados a la faena lujuriosa que la hacían gemir una y otra vez, aquel fuego, aquel deseo, no había amor, no había promesas, solo un momento demasiado ardiente con aquellos dos