La Venganza de la Exprometida
Niega con la cabeza.
—Entiendo, no han hablado.
La desesperación me consume, y el peso de la realidad cae sobre mis hombros.
—Pon el altavoz —digo, y al momento escucho la voz de Shane.
—Ayer nos despedimos, en la tarde. Hablamos, ella estaba con Milo, y por lo que entendí, iban a cenar juntos. ¿Se han comunicado con Milo?
Su voz se escucha también preocupada y urgente.