Retrato de un hombre cruel.
¡Haré lo que sea, lo que sea!
—Bésame los zapatos. De rodillas, humillada, y lo dejaré vivir —me obedece mientras llora, y empujo a su bastardo hijo.
—Nunca más verás la cara de Sol. Nunca más sabrás de ella... Y qué triste, Sol tiene mucho dinero. Te habría podido ayudar a tener una casa, ya que esa donde vives me pertenece... La apostó en el casino antes de suicidarse. Hubieras visto su cara cuando vio ese video tan sucio: su esposa, con otro hombre...espero que quede en tu cabeza su muerte como la única culpable. Hasta nunca —al darle la espalda, escuché sus gritos y maldiciones.