DULCE TORMENTO. ESPOSA NO ESCAPARAS DE MI
—no quiero ir a la mansión, si mi madre me vé, me va a bombardear con sus preguntas y regaños
—nos vemos en mi guarida, no te tardes hijo
—gracias papá...— Arthur cuelga la llamada, su padre es la persona indicada para poder aclarar sus dudas
Al amanecer, Valentina despierta abriendo sus ojos lentamente hasta que se percata de que nada fue un sueño, todo fue real, si estuvo con Arthur e hicieron el amor. Según eso piensa ella.