COMPRADA POR EL MAFIOSO
Luego, en un tono calmado, respondió: "Debes imaginarte cómo estoy, Ângelo."
Ângelo se volvió hacia Donna, sonriendo cálidamente, y preguntó a la niña: "Y tú, Donna, ¿te está gustando Italia?"
Donna, con sus cabellos negros y una sonrisa radiante, respondió alegremente: "Sí, señor Messina, me gusta mucho. Disfruté de ver a Jake y también de andar en barco."
Ângelo Messina devolvió la sonrisa de la niña y agregó: "Me alegra escuchar eso, Donna. Estoy seguro de que tú y Jake se divirtieron mucho."