La esposa ciega traicionada por el CEO
El juez tomó la palabra tras revisar los documentos con detenimiento, ajustándose los lentes con gesto serio.
—Señor juez —comenzó el abogado de Elyna—, hemos llegado a un acuerdo con la otra parte. Mi clienta renunciará al cincuenta por ciento de la fortuna obtenida durante el matrimonio, a cambio de un divorcio no contencioso y de resolución inmediata.
El juez levantó la vista, claramente dudoso. Observó a Elyna, luego a Esteban, evaluando no solo los papeles, sino las miradas, las posturas, lo que no estaba escrito.