Maldito infiel
Ella se cambia en el baño, se pone un camisón, corto, debe ser uno que usa normalmente, tiene dibujos de gatitos y Ale se le acerca, queriendo upa, ella lo acuesta en el medio.
-Me saco los pantalones.
-Sí.
Me contesta y sigue ruborizada.
Me quedé con la remera, pero me cubrí con el cubrecama, aún se notaba mi excitación.
Ale la abraza mientras cuenta los gatitos del camisón.
-1,2, 3, 4, 5, 6, 9, 4, 8,7,
Se nota que no tiene corpiño, no puedo mirarla con deseo estando nuestro hijo en el medio, pero no puedo mirarla sin deseo.