CRONONAUTAS: UNA AVENTURA EN EL TIEMPO
Frutas, sacos de grano, animales, cajas enormes repletas de tesoros y riquezas, seres humanos incluso que caminaban tristemente con cadenas en el cuello, todo ello era desembarcado de forma laboriosa.
A orillas del mar el esclavista árabe realizaba una subasta de personas que subía a una tarima frente a un numeroso grupo de compradores.
—Miren esta belleza con piel de ébano —decía en inglés, con un fuerte acento, para que sus compradores pudieran comprenderle, mientras acariciaba el rostro de una adolescente negra recién capturada en lo profundo de la selva— les proporcionará muchas horas de placer. Empecemos por diez piezas de plata… —un tosco marinero con barba de varios días levantó la ma